El envenenamiento del ex espía ruso Serguéi Skripal sigue teniendo consecuencias mundiales; en esta ocasión, Rusia anunció la expulsión de 60 diplomáticos de Estados Unidos.

La nación gobernada por Vladimir Putin, además, decidió cerrar la embajada del país gobernado por Donald Trump.

Hace unos días, en medio de los señalamientos lanzados por Reino Unido que acusan a los rusos de la muerte del ex espía, Estados Unidos también decidió expulsar a diplomáticos de Rusia.

Las medidas de Rusia, señaló el canciller Serguéi Lavrov, incluyen “la expulsión del mismo número de diplomáticos y el retiro de la acreditación del consulado general de Estados Unidos en San Petersburgo”.

Se calcula que 24 países reclaman el asesinato de Serguéi Skripal, quien fue atacado, junto a su hija, con un gas nervioso.

Autoridades rusas no permanecieron quietas ante los señalamientos y, a su vez, señalaron que fueron agentes británicos los que habían atacado al ex espía.

Al respecto, Reino Unido señaló que los dichos de Rusia eran “tonterías”.