El detenido, Arafat Jaradat, murió el fin de semana tras un interrogatorio de los servicios de seguridad Shin Bet de Israel. Los palestinos dicen que fue torturado

Extremistas de Gaza dispararon ayer un cohete contra Israel por primera vez en tres meses, hecho que sacudió una tregua transfronteriza que se ha mantenido desde la última ofensiva militar israelí de importancia lanzada contra territorio gobernado por Hamas.

Los extremistas, que dicen pertenecer al movimiento Fatah del presidente palestino Mahmud Abbas, se adjudicaron el ataque y afirmaron que fue en venganza por la muerte de un palestino bajo detención israelí.

El detenido, Arafat Jaradat, de 39 años, murió el fin de semana tras un interrogatorio a manos de los servicios de seguridad Shin Bet de Israel. Las autoridades palestinas dijeron que según la autopsia, el detenido fue torturado, mientras que Israel afirmó que eran necesarios ulteriores exámenes para determinar las causas de la muerte.

La muerte de Jaradat suscitó el lunes protestas en Cisjordania, como las ocurridas cerca de la ciudad de Belén.

Dos adolescentes palestinos, de 13 y 16 años, resultaron heridos en una confrontación con soldados israelíes. El chico de más edad fue trasladado al Hospital Hadassah, en Jerusalén, con una herida de bala en la cabeza y se encontraba el martes en condición crítica, conectado a un respirador artificial, dijeron las autoridades.

En Cisjordania, Abbas acusó el martes a las fuerzas militares israelíes de utilizar métodos cada vez más severos para suprimir las protestas palestinas en las que los inconformes lanzan piedras.

El cohete disparado desde Gaza cayó en las primeras horas del martes al sur de la ciudad israelí de Ashkelon, dijo el portavoz policial Micky Rosenfeld. El cohete causó daños en una calle sin que hubiera heridos, agregó. (Fuente: AP)

Piden investigar el trato a detenidos

Por Sandra de Miguel

Los palestinos pidieron el domingo una investigación internacional del tratamiento que da Israel a sus detenidos después de que un palestino de 30 años murió el sábado mientras estaba preso.

El fallecimiento de Arafat Jaradat, arrestado el lunes pasado después de que varios vecinos de Saeer, en Cisjordania, dijeron que había participado en un ataque con piedras que lesionó a un israelí, provocó nuevas interrogantes sobre el Shin Bet, el servicio de seguridad israelí acusado por grupos de derechos humanos de maltratar a los palestinos.

Autoridades palestinas y la familia del detenido alegaron que Jaradat fue maltratado y que cuando lo arrestaron estaba saludable. Funcionarios israelíes indicaron que Jaradat aparentemente falleció de un ataque cardiaco y negaron que hubiera sido golpeado o sometido a ningún trato que le hubiese podido causar la muerte.

Israel tiene detenidos a unos 4 mil 600 palestinos bajo una gama de cargos, desde lanzar piedras a israelíes hasta participar en ataques mortales con explosivos. De los arrestados, 159 lo están sin que se les haya acusado o llevado a juicio en lo que Israel llama detención administrativa.