Como respuesta al incremento del número de menores indocumentados que ingresan a Estados Unidos (EU), el Gobierno de ese país anunció ayer que mandó decenas de agentes adicionales a la frontera sur, pero declaró que aún no es necesario el despliegue de la Guardia Nacional.

Al comparecer ante el Comité de Seguridad Interna de la Cámara de Representantes, Jeh Johnson, titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), dio a conocer que ordenó el envío de 175 investigadores y agentes para reforzar el trabajo de la Patrulla Fronteriza.

Otros 115 agentes de la Patrulla Fronteriza, procedentes de sectores con menos actividad, reforzarán el área de McAllen, Texas, donde se registra la mayor parte de las detenciones de menores. 

Johnson visitó Texas la semana pasada para atestiguar las operaciones cuyo propósito es hacer frente a lo que él calificó como “una urgente situación”: las 52 mil detenciones de menores realizadas de octubre pasado a la fecha, de acuerdo a cifras del DHS.

Menores bajo custodia

En EU, los menores que ingresan solos y son detenidos deben ser trasladados a un albergue, y de ser posible, son puestos bajo la custodia de un familiar en espera de su comparecencia ante un juez de migración.

Sin entrar en detalles, Johnson dijo que varios de esos menores detenidos están bajo el cuidado de familiares en EU, aunque insistió que pese a ello, continúa el proceso de deportación de indocumentados. 

 (Fuente: Notimex)