Esta no es la única polémica territorial en Sudamérica, pues en la región hay cerca de una de decena de estos conflictos vigentes

Recursos naturales como petróleo, política y orgullo histórico causan disputas territoriales entre los países de América Latina.

Aunque con resultados ambivalentes, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) terminó ayer con un pleito centenario entre Chile y Perú, que se disputaban 38 mil kilómetros cuadrados de territorio marítimo.

La controversia alcanzó su punto más álgido el 15 de diciembre pasado, cuando ambos países terminaron de dar sus argumentos ante la CIJ, con sede en La Haya.

La corte falló parcialmente a favor de Perú al concederle 60 por ciento del territorio que demandaba. Antes de ello, la totalidad de la superficie le correspondía a Chile.

El presidente chileno Sebastián Piñeira acató con resignación el resultado pues la zona representa hasta el 10 por ciento de la extracción de especies marítimas.

“Casi la totalidad de la pesca se produce al este de la milla 60”, expresó Piñeira, según CNN Chile. “(El país) debe ceder derechos económicos desde la milla 80, lo que constituye una lamentable pérdida”.

Lima desestimaba los argumentos de Santiago que afirmaban que en los tratados firmados por ambos países en 1952 y 1954 se establecían dichas fronteras.

Lo único que hizo la CIJ fue ajustar la línea fronteriza oficial para beneficiar a Perú.

Rompecabezas sin resolver

Esta no es la única polémica territorial en Sudamérica, pues en la región hay cerca de una de decena de estos conflictos vigentes.

Chile sostiene otra disputa con Bolivia por 400 kilómetros de costa y mil 400 kilómetros cuadrados de tierra.

Venezuela y Colombia pelean por la soberanía del Golfo de Venezuela, que es rico en petróleo, mientras que Argentina continúa con el ya eterno conflicto de las Islas Malvinas con Inglaterra.

Otras disputas fronterizas las protagonizan Brasil y Uruguay; Bolivia y Brasil, y Uruguay y Argentina.