Los ciudadanos de Perú están a sólo unas horas de tomar una de las decisiones más importantes para su país: la elección de su próximo presidente, de su quinto líder en sólo cuatro años.

Este domingo 6 de junio, los votantes tendrán que elegir entre Pedro Castillo, del grupo político Perú Libre; y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular. Ambos llegaron a esta etapa tras ser los más votados en la primera jornada de las elecciones.

El pasado 11 de abril, mientras Castillo obtuvo dos millones 724 mil 752 votos, Fujimori consiguió un millón 930 mil 762, siendo los dos más populares de entre los 18 candidatos que inicialmente se presentaron en la boleta electoral.

De acuerdo con la última encuesta que permitió difundir la legislación electoral peruana, y la cual fue lanzada el pasado 30 de mayo, el izquierdista es quien lidera la intención del voto con un 51.1 por ciento. La derechista tiene 48.9, una diferencia de sólo 2.2.

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millón 930 mil votos acumuló Keiko Fujimori tras la primera vuelta de las elecciones

Pero independientemente de quien gane las votaciones, con esta elección se espera que los peruanos tengan a un presidente que sí logre cumplir con su mandato de cinco años, y no como ha sucedido con sus últimos jefes de Estado desde 2017, cuando empezaron a dimitir por señalamientos de corrupción y protestas en su contra.

Bajo este panorama, es el académico Nayar López Castellanos, politólogo latinoamericanista y catedrático de la UNAM, quien asegura que Perú necesita a un mandatario que busque cambiar la realidad de ese país a partir de acciones estructurales.

De no conseguir ese objetivo, es probable que, como ha sucedido en los últimos cuatro años, los peruanos influyan en que el próximo presidente deje su cargo y le dé paso a unas siguientes elecciones, remarcando la inestabilidad política peruana.


En los últimos cuatro años, Perú ha tenido cuatro jefes de Estado: Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino y el actual presidente Francisco Sagasti

“Actualmente en la región se está demostrando que la gente está saliendo a las calles buscando protestas y propuestas, tratando de cambiar un poco su realidad, sobre todo en este momento en el que la pandemia ha dejado saldos dramáticos y contundentes respecto a la falta de empleo, la pobreza, la desigualdad y la salud, y Perú no está exento de eso”, admite López Castellanos.

De ese modo, quien llegue a obtener la presidencia peruana deberá lidiar, entre otras cosas, con dos puntos elementales: la corrupción interna y la pobreza, la cual incrementó 10 puntos porcentuales debido a la pandemia por COVID-19, de acuerdo con el Instituto de Estadística e Informática (INEI).


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Perú De camino al futuro

Para poder enfrentar los problemas más serios de Perú, quien sea que termine siendo el próximo presidente deberá, sí o sí, enfocarse en el desarrollo interno del país para después empezar a trabajar en su política exterior, lo cual les puede dar un gran realce.

Norma Soto Castañeda, internacionalista y académica de la Universidad La Salle, opina en ese sentido que el siguiente gobierno peruano deberá aprovechar la posición geográfica que tiene su Estado para comenzar a relacionarse con otras administraciones de Centroamérica y Sudamérica.

“Con este problema de la pobreza, por ejemplo, que fue originada durante la pandemia, lo que tendría que hacer el nuevo presidente es hacer una labor internacional para tratar de llevar inversiones a Perú, y que eso a su vez coadyuve a disminuir las dificultades que están enfrentando”, admite.

Además, agrega que con los principales países con los que podría empezar a relacionarse, aparte de sus vecinos directos, es con las naciones de América del Norte, como México, con quien ya tiene un gran lazo diplomático, y Estados Unidos.

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millones 724 mil votos recibió Pedro Castillo en la primera vuelta de las elecciones

“Aparte de reforzar sus relaciones con esta región, debe buscar a países europeos, que si bien es cierto que ya tiene relaciones, tendría que fortalecerlas, y no sólo en el aspecto comercial, sino en la cuestión económica y política (…) Fundamentalmente yo resaltaría a países como Alemania, Francia, Suecia, Noruega y España, que son Estados que le pueden ayudar mucho con respecto a lo que son sus inversiones”, dice Soto Castañeda.

Para ella, ambos competidores tienen grandes puntos a su favor para alcanzar esas metas, pues mientras Fujimori posee el apoyo de la sociedad alta y media, así como de diferentes partidos políticos, su opositor cuenta con el soporte de las comunidades al interior de Perú, de las sociedades más marginales.

Sin embargo, también deberán trabajar en sus contras, como los señalamientos de corrupción que tiene la candidata de Fuerza Popular, y manejar a los seguidores del Sendero Luminoso que están a favor de Castillo.

“Finalmente, quien sea que resulte ganador, creo que esa persona deberá realizar acciones que beneficien a todos los sectores, y a su vez, mantener una línea entre quienes los apoyan y quienes están en su contra para poder avanzar”, agrega la catedrática.

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