Las causas de la muerte de Jamal Khashoggi están divididas en dos. Después de que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, declaró que fueron 15 los saudíes que mataron al periodista en Estambul, Arabia Saudí informó que detuvo a 11 personas presuntamente relacionadas con el caso, de las cuales cinco recibirán pena de muerte.

Las declaraciones de Arabia Saudí dieron un giro drástico en el caso de Khashoggi, pues el gobierno del rey Salmán bin Abdulaziz no había dado declaraciones oficiales respecto a sus investigaciones.

Cuando este jueves el fiscal general del reino saudí, el jeque Saud al Mojeb, informó sobre el castigo para cinco de los supuestos implicados en la muerte del periodista, destacó que de ninguna manera el príncipe heredero Mohamen bin Salmán era responsable de la muerte del saudí.

La mira internacional estaba puesta en el príncipe, pues lo relacionaban con ser el autor principal del crimen debido a que Khashoggi se dedicaba principalmente a criticar sus funciones en el gobierno a través de sus textos en el diario estadounidense The Washington Post.

Saud al Mojeb especificó, además, que su gobierno intentó salvar a Khashoggi de la muerte mandando a 15 agentes saudíes a Turquía para hacerlo. Mencionó que ese grupo estaba dividido en tres: unos para negociar, otros para recabar inteligencia y los demás estaban encargados de la logística.

Declaró que en la mañana del crimen, el 2 de octubre pasado, el capitán del grupo negociador se dio cuenta que no iba a poder llevar a Khashoggi de regreso a Arabia Saudí por la fuerza, por lo cual decidió matarlo en el lugar.

El presidente Recep Tayyip Erdogan había declarado que los 15 saudíes habían planeado desde el 28 de septiembre la muerte de Jamal, y que no iban a rescatarlo.

Entretanto en Washington, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra 17 funcionarios saudíes a los que consideró responsables o cómplices del crimen. Entre ellos están Saud al Qahtani, uno de los más estrechos asesores del príncipe heredero, y Moahamed al Otaibi, el diplomático a cargo del consulado saudí en Estambul, donde Khashoggi fue asesinado.