Ante autoridades irlandesas, el Papa reconoció en Dublín el fracaso de la iglesia para afrontar adecuadamente los abusos a menores y pidió esfuerzo a las autoridades eclesiásticas para adoptar normas severas con el objetivo de que no se repitan estas acciones.

“No puedo dejar de reconocer el grave escándalo causado en Irlanda por los abusos a menores por parte de miembros de la iglesia encargados de protegerlos y educarlos”, dijo Francisco en un discurso al comienzo de su visita en Irlanda por el Encuentro Mundial de las Familias

El pontífice también reconoció el fracaso de las autoridades eclesiásticas para erradicar  este problema.


“El fracaso de las autoridades eclesiásticas —obispos, superiores religiosos, sacerdotes y otros— al afrontar adecuadamente estos crímenes repugnantes ha suscitado indignación y permanece como causa de sufrimiento y vergüenza para la comunidad católica”, aseguró el líder de la religión católica.

El papa llega a una Irlanda donde la herida por los abusos a menores por parte de la iglesia durante décadas aún no se ha cerrado. En este país decenas de curas abusaron de menores y la jerarquía católica encubrió sistemáticamente las denuncias para eludir el escándalo en un periodo comprendido entre 1975 y 2004.

La máxima autoridad de la iglesia católica también visita Irlanda después de la publicación en Pensilvania, Estados Unidos, de un informe sobre violencia sexual durante años a cerca de mil menores por parte de 300 sacerdotes.

En la sala de San Patrick del Castillo de Dublín, Francisco recordó que su predecesor, Benedicto XVI, reconoció la gravedad de la situación y solicitó  que fueran tomadas medidas justas y eficaces ante los abusos.

Francisco dijo que la petición del Papa pasado sirve para incentivar los esfuerzos de las autoridades eclesiales para remediar los errores pasados y adoptar normas severas para que las agresiones sexuales no se repitan.


“Su intervención franca y decidida sirve todavía hoy de incentivo a los esfuerzos de las autoridades eclesiales para remediar los errores pasados y adoptar normas severas, para asegurarse de que no vuelvan a suceder”, afirmó el pontífice.

Respuesta de las víctimas

El discurso del Papa no fue bien recibido por algunas víctimas. Colm O’Gorman, un irlandés que sufrió abuso sexual clerical, publicó un hilo de tuits en el que mencionó que las palabras del pontífice le parecen una vergonzosa desviación de la responsabilidad de la institución católica.

“Esto me parece una vergonzosa desviación de la responsabilidad por parte del Papa y un insulto a los fieles católicos que no tienen ninguna razón para avergonzarse por los crímenes del Vaticano y de la iglesia como institución”, escribió O’Gorman.

Respuesta del gobierno irlandés

En esta visita del pontífice, el primer ministro irlandés Leo Varadkar recordó el abuso de menores y mujeres por parte de miembros del clero durante décadas.

“El pasado oscuro de la iglesia ha escrito una historia de dolor y vergüenza en la que la caridad, compasión y perdón cristiano han sido sustituidos a menudo por la severidad y crueldad, sobre todo hacia las mujeres, menores y los marginados”, señaló el primer ministro.

Varadkar precisó que, al igual que la iglesia, el Estado y la sociedad en general fracasaron a la hora de acabar con un sistema de abusos que sobrevivió durante años gracias a que la autoridades, en muchas ocasiones, protegieron a los responsables y ocultaron las denuncias.

El conflicto entre las dos Irlandas

En su discurso ante dos centenares de autoridades irlandesas y representantes del cuerpo diplomático, el pontífice argentino también rememoró el sufrimiento del conflicto entre las dos Irlandas y dio gracias por las dos décadas de paz que siguieron tras el acuerdo.

Francisco valoró la presencia en este acto de una delegación de Irlanda del Norte y expresó su deseo para que el proceso de paz supere todos los obstáculos restantes y favorezca el nacimiento de un futuro de concordia, reconciliación y confianza mutua.

Migración

Por otra parte, tras reunirse con el presidente de Irlanda Michael Higgins y plantar un árbol en el palacio presidencial como hizo Juan Pablo II, el pontífice pronunció un discurso en el que mencionó la crisis migratoria como un problema importante.

“Quizás el desafío que más golpea nuestras conciencias en estos tiempos es la enorme crisis migratoria, que no parece disminuir y cuya solución exige sabiduría, amplitud de miras y una preocupación humanitaria que vaya más allá de decisiones políticas a corto plazo”, señaló el papa.

Una visita costosa

Además, la estancia del papa en Irlanda costará al Estado y la iglesia católica más de 20 millones de euros.

La Iglesia católica del país europeo se comprometió a asumir la mayor parte de esa factura a través de ingresos obtenidos de donaciones, contribuciones parroquiales y de fondo del programa del Encuentro Mundial de las Familias.

Por su parte, el gobierno deberá hacer frente al gasto de los dispositivos de seguridad y de los preparativos, por ejemplo, de la misa final del domingo en el Phoenix Park dublinés, donde Francisco congregará a 500 mil fieles.

Sólo la limpieza y reparación de este parque de la capital podría costar varios millones de euros, según reconoció el primer ministro, quien calculó la cifra final para toda la visita entre 10 y 20 millones de euros.

Los medios de comunicación irlandeses compartieron que esa cantidad está ahora más próxima a los 36 millones de euros, es decir,un millón por cada una de las 36 horas que estará el papa en Irlanda.