En Gaza, los palestinos celebraron la tregua como una victoria, a pesar de que en un primer momento hubo escepticismo y cautela


Algunos israelíes afectados por los bombardeos censuraron la tregua y calificaron el pacto como ‘acuerdos con terroristas’

Israel

Al octavo día dejó de llover fuego entre Israel y la Franja de Gaza. 

No estamos hablando de un pasaje bíblico, sino del fin de la ofensiva militar entre ambas naciones, que dejó 167 muertos, cinco de ellos israelíes.

Las fuerzas armadas de Israel abrieron el telón el 14 de noviembre, luego de asesinar a Ahmed Jabari, líder de Hamas, grupo gobernante de Gaza.

Hamas respondió al ataque y lanzó su artillería contra Tel Aviv, Nitzan y Jerusalén.

Sin embargo, la inversión en defensa rindió frutos para el gobierno del primer ministro hebreo Benjamin Netanyahu.

Y es que el escudo antimisiles, llamado “Domo de Hierro”, bloqueó gran parte de los proyectiles apuntados hacia la población civil.

El lunes 19 de noviembre, Egipto, Estados Unidos y Naciones Unidas hicieron el primer intento de imponer un alto al fuego, pero no tuvieron éxito.

Israel movilizó tropas terrestres a su frontera occidental con Palestina, lo que hizo pensar en una invasión inminente.

Sin embargo, la tregua se hizo oficial en una conferencia de prensa encabezada por la secertaria de Estado de EU, Hillary Clinton, y el ministro de Exterior de Egipto, Mohammed Kamel.

No obstante, este pacto no fue bien visto por los israelíes  residentes en las comunidades afectadas por los ataques de Hamas, ya que lo consideran un “acuerdo con terroristas”.

Franja de Gaza

Después de ocho días de lucha entre el ejército de Israel y las milicias de Hamas, ayer se anunció el alto al fuego. 

La ofensiva dejó en la Franja de Gaza 162 muertos, de los cuales, 42 eran niños, 11 mujeres y 18 ancianos. 

Además, se hubo al menos mil 200 heridos, según informó el diario El País.

En Gaza, los palestinos celebraron la tregua como una victoria, a pesar de que en un primer momento hubo escepticismo y cautela. 

“Ocho días de lucha les ha forzado a aceptar nuestras condiciones. La destrucción dejada por Israel no modifica el hecho de que la resistencia ha ganado”, dijo el jefe político de Hamas.

Con la llegada del alto al fuego, los palestinos salieron de sus casas después de pasar una semana de encierro, y comenzaron a retirar los escombros.

Durante los ataques, los habitantes de la Franja de Gaza permanecieron casi todo el tiempo en sus casas y en las escuelas, y los comercios cerraron. 

Solo se mantuvo el suministro de alimentos gracias a la ayuda de Egipto.

Al menos 11 mil personas fueron acogidas en las escuelas de la Unrwa, informó la agencia Reuters.

Si se mantiene la tregua, los planteles deberán abrir sus puertas de nuevo y reiniciar las clases la próxima semana.

El cese de hostilidades, que se acordó gracias a la intervención del presidente egipcio Mohamed Morsi, supone el fin, al menos por el momento, del peor enfrentamiento desde la invasión israelí a la Franja de Gaza hace cuatro años.

El apoyo de Morsi fue sorprendente porque el líder islamista se había mostrado renuente al diálogo con los israelíes –incluso se negaba a pronunciar el nombre del país hebreo– a pesar de que Egipto había sido históricamente un país mediador en la región.

El acuerdo de paz establece que Egipto es el arbitro que garantizará que los militantes de Hamas pongan fin al lanzamiento de cohetes contra Israel y que el Estado judío suspenda su ofensiva.

Además, deberá impulsar el levantamiento del bloqueo a la Franja de Gaza.