Jenny Flores vive en medio de la preocupación y la incertidumbre. Como madre soltera y sin un empleo formal en su natal Honduras, el dinero que obtiene nunca es suficiente para cubrir los gastos de luz y agua. Sin embargo, tiene un plan, como miles de mujeres.

El próximo 30 de marzo, será parte de una caravana migrante que marchará hacia Estados Unidos. En caso de llegar, piensa ahorrar lo necesario para arreglar su casa y atender a sus hijos, seis jóvenes y niños que dependen de ella.

Factores como la inestabilidad económica y la violencia provocan que más migrantes hondureños salgan de su país

De acuerdo con el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), en 2019 se registró que en Honduras más de 700 mil madres solteras sostenían al 33 por ciento de los hogares del país, personas que, como Jenny, tratan de encontrar la mejor manera de atender a los suyos.

Según detalla Flores, ella ha vivido sin una pareja desde hace cuatro años. Hasta entonces, sus hijos “no saben ni lo que es un frijol de él”, se sostienen de lo que ella consigue limpiando casas.

Cuando la llaman para trabajar, Jenny, de 40 años, llega a ganar hasta 200 lempiras diarias (aproximadamente 175 pesos mexicanos), menos de lo que un trabajador hondureño puede obtener de salario mínimo en ocho horas laborables.

En el informe Situación de derechos humanos en Honduras (OEA, 2019), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) registró que las mujeres en Honduras perciben casi la mitad del salario en comparación de sus contrapartes hombres, además de que trabajan mayoritariamente en la informalidad.

Es por ello, y por las situaciones de violencia y la desigualdad social que viven en su país, que personas como Jenny deciden salir y luchar por otras oportunidades, aun si tienen que arriesgar su salud y seguridad.

Respecto a la falta de oportunidades que vive en su propio Estado, Flores señala que eso ya se le ha remarcado a las autoridades y al presidente; sin embargo, aún no hay cambios visibles.


Muchas veces ya hemos hecho esos comentarios, acá necesitamos un empleo para nosotros no salir de nuestro país, pero las autoridades, el presidente, la verdad es que nunca escuchan a las mujeres. Sinceramente como que para ellos no valemos nada, entonces por eso es que más tomamos la decisión de irnos

Jenny Flores

Madre soltera hondureña

‘EL TEMOR SON LAS PANDILLAS’

De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), a partir de la década de 1980 es que los hondureños empezaron a ver como destino principal de emigración a Estados Unidos, algo que se consolidó en los años 90.

Durante sus viajes, empezaron a percibir diferentes peligros, desde las detenciones hasta los conflictos y el encuentro con integrantes de alguna pandilla. Así, para intentar enfrentar ese tipo de situaciones, es que decidieron transitar en grupos mayores a través de caravanas.

Al respecto, Jenny Flores comparte que ella particularmente no tiene tanto temor por lo que podría pasar con los policías que vaya encontrando en su camino, sino con los integrantes de algún grupo delictivo.

“No es tanto los policías ni las autoridades, porque creo que si uno no va buscando problemas, las autoridades no deberían tener problemas con uno. El temor son las pandillas. Ya perdí a uno de mis hijos y no me gustaría que volviera a pasar, a veces ese es mi temor”, admite Jenny, recordando el fallecimiento de su segundo hijo en 2019 en manos de mareros.

Para cruzar la frontera, esta madre hondureña irá en compañía de sus dos hijos más chicos, de 12 y seis años. El resto se quedará en su país junto con sus abuelos.

Según admite, tanto sus hijos más grandes como su mamá no están de acuerdo con el viaje que va a hacer, “pero, les digo ¿qué voy a hacer aquí? Aquí no les puedo dar lo que necesitan. Mi madre se pone mal, pero yo tengo que salir adelante”, detalla.

“La verdad es que quienes nos impulsan a tomar esta decisión de salir (de nuestro país) son nuestros hijos, porque todo lo que hacemos es por ellos. A veces aquí la falta de oportunidad se da también por la edad. Usted va a buscar un trabajo y lo primero que le preguntan es ‘¿cuántos años tiene? Si tiene más de 40, mejor olvídelo’. Entonces, nosotros tomamos esta decisión por nuestros hijos, porque tenemos que sacarlos adelante”, remarca.


De acuerdo con la OIM, actualmente hay una cantidad importante de mujeres migrantes que emprenden una ruta para buscar empleo

Así, en el marco del Día Internacional de la Mujer, recordando que hay miles de mujeres que como Jenny salen a las calles a buscar una mejor oportunidad de vida, Flores les dice a todas ellas que luchen por sus hijos, por el futuro de ellos y por el propio.

“Háganlo por ustedes también, para darles a demostrar a los hombres que nos dejaron con nuestros hijos que nosotras no somos cobardes y que podemos salir adelante, a enfrentar lo que venga, lo que sea por nuestros hijos”, agrega.

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