Los griegos y los italianos lideraron las menciones de ser los menos confiables y los más perezosos

El conflicto político de la deuda de Grecia abre viejas cicatrices de la Unión Europea (UE).

Un nuevo estudio entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de la UE reveló que los migrantes tienen mayor riesgo de sufrir de discriminación y desempleo aunque estén en otro país miembro.

El informe expone que en el 2013, el 16 por ciento de los 52 millones de inmigrantes de la UE vivían en desempleo, seis por ciento más que la media europea.

El estudio exhibe que los inmigrantes tienen el doble de probabilidades de vivir en pobreza y hacinamiento que los nacionales. 

De hecho, uno de cada siete inmigrantes aseguran sufrir de discriminación por su origen.

El estigma no desaparece en las segundas generaciones de los migrantes, pues el desempleo juvenil es 50 por ciento mayor entre los jóvenes hijos de inmigrantes que entre los nacionales. 

“En definitiva, hay todavía mucho camino por recorrer para lograr una efectiva integración de los ciudadanos procedentes de otros países”, publicó El País.

Fuertes estereotipos

Estos resultados se suman a una investigación previa del Pew Research Center en la que se reveló que los países europeos tachan a los griegos de poco confiables y de perezosos.

El estudio se hizo entre británicos, franceses, alemanes, italianos, griegos, españoles, checos y polacos, a quienes se les preguntó: “¿cuál es la nación de la UE a la que usted considera la más honesta, la más trabajadora, la menos trabajadora y la menos confiable”?.

Casi todos los países coincidieron en que los alemanes eran los más honestos y trabajadores, a excepción de los griegos, quienes se perciben a sí mismos como los que mejor representan estas cualidades.

Los griegos y los italianos lideraron las menciones de ser los menos confiables y los más perezosos.