La enfermedad causada por el virus del ébola se esparció rápidamente en varios países de África e infundió miedo en el resto del mundo. 

Desde marzo, el virus ha dejado mil 323 víctimas, siendo Sierra Leona y Guinea las naciones más afectadas. 

“Se trata de un brote sin precedentes, acompañado de retos. Y estos retos son extraordinarios. Si la situación se continúa deteriorando, las consecuencias pueden ser catastróficas en términos de pérdidas de vida, pero también con graves trastornos socioeconómicos y un alto riesgo de propagación a otros países”, dijo Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud, el pasado viernes. 

La razón por la que se ha propagado con tanta rapidez se debe a la inexistencia de una vacuna que pueda detener la infección. 

Sin embargo, no es muy contagioso ya que “solo se trasmite a través de fluidos corporales mientras el paciente presente síntomas”, precisó CNN. 

“Esta es una infección que requiere contacto muy cercano (para esparcirse)”, afirmó Peter Piot, director de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. 

El virus en América

Aunque no es fácil contagiarse, tampoco es imposible. 

Y así, a pesar de los cuidados, el doctor estadounidense Kent Brantly se contagió mientras trabajaba en Liberia para la Bolsa del Samaritano supervisando un centro de tratamiento de ébola.

El sábado pasado Brantly llegó a Hospital Universitario Emory en Atlanta para ser tratado. Por ahora, los médicos aseguran que ha mejorado pero no se puede cantar victoria.

“Esperamos que continúe mejorando. Pero el ébola es una enfermedad terrible porque es mortífera. No se puede predecir el futuro de cada paciente”, indicó el doctor Tom Frieden.  

Una segunda infectada, la doctora Nancy Writebol, llegará en los próximos días a Estados Unidos.

El caso despertó las dudas sobre la posibilidad que inicie la epidemia en América. Pero los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades aseveran que los protocolos permiten que los hospitales mantengan a estos pacientes sin que la enfermedad se convierta en epidemia. 

Por ahora, “el ébola no nos matará a todos, pero algo podría”, afirmó Michael Specter en The New Yorker, el pasado 1 de agosto.

Transmisión

Contacto con la persona infectada de:
> sangre
> orina
> saliva 
> otros fluidos corporales

Síntomas

> Dolor muscular y abdominal
> Fiebre
> Dolor de cabeza
> Dolor de garganta
> Nausea 
> Vómitos