A diferencia de otros Estados, en Japón las autoridades decidieron tomar medidas más drásticas para enfrentar la pandemia por coronavirus y castigar con multas a todos aquellos que no cumplan con las restricciones establecidas.

La legislación fue aprobada por el Parlamento y promulgada un día después de que el primer ministro, Yoshihide Suga, extendiera el estado de emergencia hasta el 7 de marzo.

A través de un mensaje en su cuenta oficial de Twitter, Suga agradeció la cooperación de todos tras la emergencia, y aseguró que lamentaban las molestias.

“Ha pasado un año desde el brote del nuevo coronavirus. La lucha continúa en Japón y en todo el mundo. Haré lo posible para aliviar la ansiedad de la gente y restaurar una vida segura lo antes posible”, escribió.


Según las leyes que entrarán en vigor esta semana, los restaurantes, bares y otros negocios que ignoren las restricciones en horas de servicio pueden ser multados hasta con 300.000 yenes.

Además, se pueden imponer multas de hasta 500.000 yenes a las personas que nieguen hospitalizarse, y de hasta 300.000 a aquellos que no cooperen con las autoridades de salud en el rastreo de contactos y otras secuelas.

Aunque en Japón los contagios diarios han disminuido desde enero pasado, los casos graves siguen ejerciendo presión en los hospitales.