México decidió proteger a Evo Morales. El secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard informó el lunes que el gobierno mexicano concedió asilo político al exmandatario, después de que éste renunció a la presidencia de Bolivia.

“Parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida. Me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente. Pronto volveré con más fuerza y energía”, publicó el político en Twitter el lunes por la noche antes de aterrizar en territorio mexicano.

Ebrard detalló que Morales solicitó asilo en el país y se le concedió porque su vida corre peligro por la situación que se desarrolla en la nación sudamericana.

“Hace unos momentos recibí una llamada del presidente Evo Morales, mediante la cual respondió a nuestra invitación y solicitó verbal y formalmente asilo político en nuestro país”, comentó el funcionario en conferencia de prensa.

Desde el domingo, el secretario de Relaciones Exteriores publicó en Twitter que México recibió a 20 integrantes del ejecutivo y legislativo de Bolivia en la residencia oficial del gobierno mexicano en La Paz.

El embajador en retiro Luis Monasterio explica que el gobierno de México históricamente otorga asilo como una herramienta de protección humanitaria, no obstante, esto no significa que tenga posturas sobre la política interna de los países de donde provienen los exiliados.


En casos de duda, México siempre aplica el asilo como un instrumento humanitario sin tomar partido sobre la situación política de los países

Luis Monasterio

Embajador en retiro

El docente agrega que el hecho de que Morales pida asilo en México ayuda a mantener la seguridad en Bolivia.

“Lo mejor que les pudo suceder a los bolivianos es que Morales dejara su país para no ser pretexto para la violencia. Lo que se protege con su decisión es la seguridad y la democracia de Bolivia”, asegura Monasterio.

¿Por qué necesita asilo Evo Morales?

El político de ascendencia aymara dejó su cargo el domingo pasado poco después de que las Fuerzas Armadas de Bolivia le sugirieran que abandonara la presidencia para frenar las protestas que comenzaron hace tres semanas.

Los bolivianos salen a las calles para manifestarse por un supuesto fraude en los comicios del pasado 20 de octubre que permitieron la reelección de Morales.

El sábado pasado, la Organización de los Estados Americanos (OEA) anunció que su auditoría preliminar reveló graves irregularidades en los comicios.

Como respuesta a los resultados, Morales accedió a convocar a nuevas elecciones, pero eso fue insuficiente para apaciguar las protestas y el líder de las fuerzas armadas de Bolivia, el general Williams Kaliman, emitió un comunicado el domingo en el que declaró que las autoridades militares le sugerían renunciar al cargo.

Después de su renuncia, el político publicó en su cuenta de Twitter que un oficial de la policía anunció que tiene instrucción de ejecutar una orden de aprehensión ilegal en contra de él. También denunció que grupos violentos asaltaron su domicilio.

El líder opositor Luis Fernando Camacho confirmó la noche del domingo que existía una orden de aprehensión en contra de Morales y que la policía y los militares lo buscaban en el Chapare, una de las 16 provincias en que se divide el departamento de Cochabamba, al centro de Bolivia.

Protegido por las leyes

México da asilo político a Morales con el sustento de sus leyes y acuerdos internacionales. La legislación mexicana reconoce este recurso en su Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político de 2011.

Dos acuerdos en el marco jurídico internacional también sustentan el otorgamiento de asilo: la Convención sobre Asilo de La Habana de 1928 y la Convención sobre Asilo Diplomático firmada en Caracas en 1954.

El anuncio del asilo político a Morales no fue la primera vez que el gobierno mexicano se pronunció sobre lo que sucede en Bolivia. En la conferencia de prensa matutina del lunes, el secretario de Relaciones Exteriores dijo que el expresidente de Bolivia sufrió un golpe de Estado.

“Lo que se produjo lo consideramos un golpe de Estado. ¿Por qué? (…) es un golpe porque el ejército pidió la renuncia del presidente y eso violenta el orden constitucional en ese país”, aseguró Ebrard.

En este sentido, el funcionario informó que la conducta de México se regirá por un principio elemental: la no intervención, es decir, México mantiene relaciones con el gobierno legítimamente electo hasta el término de su periodo: 2020.

La internacionalista Norma Soto Castañeda comenta que Bolivia no experimentó un golpe de Estado porque las fuerzas armadas no establecieron un nuevo gobierno después de la renuncia de Morales.


Hubo características de un golpe de Estado por la pérdida del apoyo de las fuerzas armadas al presidente, sin embargo, para poder afirmar que hubo un golpe tienen que gobernar los militares, pero todavía hay 90 días para convocar a elecciones

Norma Soto Castañeda

Internacionalista

Intervención internacional

Por otra parte, la OEA convocó a una reunión especial este martes en Washington para tratar la crisis en Bolivia. La sesión extraordinaria fue solicitada por los gobiernos de Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Guatemala, Perú, República Dominicana y Venezuela.

Venezuela será representada en la OEA por un emisario del líder opositor, Juan Guaidó y no del gobierno de Nicolás Maduro, aliado de Evo Morales.

El orden del día publicado por la presidencia del Consejo Permanente incluye el informe del análisis de integridad electoral de los comicios del 20 de octubre en Bolivia.

Mientras el conflicto avanza en Bolivia y América Latina decide cómo reaccionar, Morales aterrizó en territorio mexicano  este martes.

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