Actemra de Roche, un fármaco para la artritis, podría ayudar a pacientes graves con COVID-19, según una investigación realizada por un equipo internacional a más de 300 personas. 

Actemra, un fármaco antiinflamatorio también llamado tocilizumab, alcanzó un “criterio de valoración clave de eficacia” entre los pacientes críticamente enfermos frente a los que no recibieron tratamientos de inmunomodulación, según los primeros datos del ensayo REMAP-CAP.

Es un fármaco oral que se toma una vez al día y se usa para el tratamiento de pacientes adultos con artritis reumatoide de moderada a grave.

Por su parte, Anthony Gordon, profesor de anestesia y cuidados intensivos del Imperial College de Londres, dijo que no estaba claro si Actemra mantuvo a las personas con vida o acortó el tiempo en que necesitaban apoyo de cuidados intensivos como ventilación mecánica, o ambos. Esos detalles deberían publicarse en un par de semanas, señaló.

El profesor considera que reducir los cuidados intensivos de los pacientes es importante, ya que aliviaría la carga en los hospitales donde la ocupación ha aumentado durante la segunda ola de infecciones por coronavirus.

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El 16 de noviembre, la agencia reguladora de medicamentos norteamericana, FDA (Food and Drug Administration), autorizó el uso de emergencia (EUA, Emergency Use Authorization) para el tratamiento de la COVID-19 de intensidad leve a moderada en pacientes adultos y pediátricos que no han sido hospitalizados.

Este agente terapéutico, desarrollado por la compañía farmacéutica Eli Lilly, es un anticuerpo monoclonal similar a los que formaban parte del cóctel de medicamentos para la COVID-19 que se administró a Donald Trump.

Los anticuerpos monoclonales se seleccionan cuidadosamente y se dirigen contra una molécula concreta que desempeña una función clave en un proceso patológico, y suelen utilizarse en el tratamiento de ciertas enfermedades como el cáncer o la artritis reumatoide.

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