Si bien es cierto que la igualdad entre hombres y mujeres ha dado pasos agigantados en las últimas décadas, no cabe duda de que aún hay mucho trabajo por hacer para ver cambios reales. De eso no tiene duda la presidenta de la Comisión Europea, Urusla von der Leyen, pues a inicios de este mes vio por sí misma la falta de igualdad y equidad de género que existe en el mundo.

El pasado lunes, Von der Leyen declaró ante el Parlamento Europeo lo que sintió, como mujer y europea, cuando asistió a una reunión en Ankara con el jefe de Estado turco, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.

Durante el encuentro, mientras Erdogan y Michel tomaron asiento en dos sillas idénticas, ella no tenía un sitio en el cual estár a su lado en un mismo nivel, por lo que no tuvo más opción que ubicarse en un gran sofá de color gris que estaba en la misma sala.

“Soy la presidenta de la Comisión Europea y así es como esperaba que me trataran cuando visité Turquía hace dos semanas, pero no fue así (…) Me sentí herida y sola, como mujer y como europea. Porque no se trata de la disposición de los asientos ni del protocolo. Esto va al núcleo de quiénes somos. Esto se refiere a los valores que defiende nuestra Unión, y esto demuestra lo lejos que estamos para que las mujeres sean tratadas como iguales”, recalcó Von der Leyen.

Además, frente al propio Charles Michel, agregó que dicho acto tal vez no hubiera ocurrido si hubiera usado traje y corbata, y que lo que ella vivió es seguro que también lo han enfrentado otras mujeres, sean diplomáticas o no.

“Todos lo sabemos, miles de incidentes similares, la mayoría de ellos mucho más graves, pasan desapercibidos, pero tenemos que asegurarnos de que estas historias también se cuenten, y que, cuando se digan, se actúe sobre ellos”, detalló.

Ante estas palabras, la maestra en Relaciones Internacionales, Norma Soto, considera que lo único que Von der Leyen buscó fue ejercer su derecho a la igualdad, a ser respetada como persona, pero también, fue un llamado a escuchar algo que antes no se decía o que se mencionaba muy poco.

Según ha declarado el propio Charles Michel, su comportamiento en Ankara al no ceder su asiento se debió a que no quiso agradar un problema que tenía que ver con el protocolo turco, pues en aquel país se le da más importancia a los hombres que a las mujeres.

Un claro ejemplo de esto fue cuando, en 2005, el equipo protocolar de Turquía colocó dos sillas del lado del presidente Erdogan durante una reunión diplomática. Esos asientos fueron ocupados por los expresidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, Donald Tusk y Jean-Claude Juncker, respectivamente.

En ese sentido, la doctora Ismene Ithaí Bras, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, acentúa que, en el caso de Von der Leyen, el presidente turco estaba claro que no iba a mover ni un dedo, “ya que él es netamente conservador”.

Esa postura ya la había confirmado el jefe de Estado desde marzo pasado, al retirar a su país del Convenio de Estambul, un acuerdo europeo que busca luchar contra la violencia hacia la mujer.

Desde ese punto, la también académica de la Universidad La Salle, Norma Soto, distingue que bajo esa ideología fue que se actuó durante el encuentro entre Von der Leyen, Michel, y el presidente Erdogan, pues en ese país no vieron ningún problema en no colocar una silla más para la presidenta de la Comisión.


Aquí estamos hablando de otro factor cultural, religioso, costumbrista, que se da al interior de la propia Turquía (…) Sin embargo, para la presidenta evidentemente no fue lo mejor, porque ella se maneja en otro tipo de sociedad, con libertades, igualdades y derechos

Norma Soto

Internacionalista de la Universidad La Salle

Sobre Charles Michel, la maestra Soto remarca que, aunque es cierto que puede tener ciertas represalias, lo interesante será ver cómo seguirá siendo su postura, ya que debe mantener una disculpa sincera ante la presidenta de la Comisión Europea por lo que hizo y representó.

Aprender a convivir

Después de la reunión en Ankara y la declaración de Von der Leyen, está claro que la relación entre ella y Charles Michel es delicada. Sin embargo, deberán seguir trabajando juntos como líderes de la Unión Europea.

La doctora Ismene Ithaí Bras, enfatiza en ese sentido que deberán aprender de alguna u otra manera a convivir, pues seguramente sobre ellos habrá una presión por parte de sus equipos para que así sea.

Por otra parte, para evitar situaciones como las de Ankara, se debe considerar que aún cuando en ciertos países existen costumbres y una cultura diferente, se debe respetar un protocolo internacional.

“Creo que este momento de crisis puede dar nuevas acciones a realizar, nuevos planteamientos para que se adapten a la realidad actual”, admite la maestra Norma Soto.

Von der Leyen va por el cambio

Días antes de que se llevara a cabo la reunión en Ankara, junto al jefe de Estado turco y el presidente del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen anunció una nueva legislación para luchar contra la violencia de género.

La presidenta de la Comisión Europea hizo esta declaración en el marco del Día Internacional de la Mujer, destacando que la violencia contra las mujeres ha ido en aumento debido a la pandemia.

“Vivir libre y sin miedo es un derecho fundamental. Debemos garantizar la protección de todas las mujeres de la Unión Europea, en la vida real y sobre todo en sus casas”, aseguró.

Se espera que Von der Leyen presente la nueva legislación a finales de este año.

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