Para el Papa, el despliegue publicitario creciente que lo rodea no es ningún halago, es más bien algo “ofensivo”.

Con el Vaticano a punto de celebrar el primer año de su elección como Sumo Pontífice con sellos conmemorativos, monedas y un video con tomas nunca vistas sobre su papado, Francisco se siente incómodo con el excesivo entusiasmo que genera su imagen en la opinión pública internacional.

En una entrevista con el periódico italiano Corriere della Sera, Jorge Mario Bergoglio confesó que le disgusta la fabricación del mito que lo hace parecer un “superpapa” (como lo retrató recientemente un artista callejero) que por las noches sale a alimentar a los pobres (como han insinuado algunos diarios).

“No me gustan las interpretaciones ideológicas, este tipo de mitología del Papa Francisco”, indicó el pontífice a Corriere. 

“Si no me equivoco, Sigmund Freud dijo que en toda idealización existe agresión. Describir al Papa como una especie de Superman, una estrella, es ofensivo para mí. El Papa es un hombre que ríe, llora, duerme calmadamente y tiene amigos como todo el mundo. Una persona normal”.

Benedicto, una institución

También habló sobre la posición del Papa emérito, de quien dijo no permanecerá oculto, sino que participará más en la vida de la Iglesia. “El papa emérito no es una estatua en un museo. Es una institución. Hablamos y decidimos juntos que sería mejor si ve a la gente, sale y participa en la vida de la Iglesia”, dijo el Pontífice. 

(Fuente: Agencias)