A un año de que se celebren las elecciones generales de Brasil, el presidente Jair Bolsonaro está enfrentando una de las etapas más difíciles de su mandato, poniendo en riesgo su reelección.

El pasado fin de semana, por ejemplo, en 160 ciudades brasileñas cientos de personas salieron a las calles para protestar en contra de su gobierno con un mensaje muy claro: su destitución.

Según las voces opositoras, esta petición se ha dado por múltiples razones, entre las que destacan la falta de democracia, la mala gestión ante la pandemia por coronavirus, y el aumento de los precios en alimentos, gas y combustible.

“Este presidente representa todo lo que está atrasado en el mundo. Hay hambre, pobreza, corrupción y estamos aquí para defender la democracia”, declaró uno de los manifestantes a medios locales.

De acuerdo con la Fundación Getúlio Vargas (FGV), el nivel de población de escasos recursos en Brasil está en 12.83 por ciento, una situación que se ha registrado grave incluso antes de la pandemia, la cual agudizó la crisis económica y social a nivel mundial.

De ese modo, mientras que en 2014 había una inseguridad alimentaria del 17 por ciento, en 2019 aumentó al 30, reforzando las críticas en contra del gobierno ultraderechista, así como su falta de popularidad.

El pasado 28 de septiembre, la empresa Morning Consult registró que la desaprobación de Bolsonaro era del 60 por ciento, 23 puntos más que en agosto de 2019, siete meses después de haber tomado posesión.

Así también, la más reciente encuesta de la consultora Quaest/Genial detalló que la evaluación del gobierno del presidente aumentó de manera negativa en los últimos tres meses, de 45 por ciento en julio pasado a 53 este mes, asegurando que los principales problemas del país son la economía y la salud.

Al respecto, Claudia Edith Serrano Solares, posdoctorante de la Unidad Académica de Estudios Regionales (UAER) de la UNAM y doctora en Estudios Latinoamericanos, opina que el manejo de la pandemia ha sido el principal tema que ha tenido en descontento a la opinión pública, sobre todo por las continuas posturas del presidente.

“Negar las dimensiones del COVID-19 y el impacto que tuvo su gestión durante la pandemia es lo que está llevando al descontento de la opinión pública. Recordemos que desde el principio él mantenía una postura de desestimar hasta a la ciencia en términos de una nueva enfermedad”, detalla.

Actualmente, aunque el ultraderechista ha impulsado su programa de vacunación contra el COVID-19, sigue sin aceptar la gravedad de los contagios, provocando que en su país se registren 21 millones 499 mil 74 casos acumulados y 598 mil 829 muertes, según datos del pasado martes del Ministerio de Salud brasileño.

Ante este panorama, la doctora Serrano Solares destaca que Jair Bolsonaro se encuentra en un punto crucial, pues podría tomar las manifestaciones para reforzar su mandato y así hacerse ver para una reelección, o seguir negando que no hay un deterioro.

“Si sigue sin cumplir sus propósitos, hay una mayor posibilidad de que exista una unión entre otros grupos políticos”, asegura.

La oportunidad de la oposición en Brasil

Al percibir un ambiente envuelto en protestas en contra del gobierno de Bolsonaro, en Brasil los opositores han comenzado a tomar cartas en el asunto con miras a las elecciones de 2022.

Como los partidos Demócratas y Social Liberal -antiguo grupo político del presidente-, que el día de ayer dieron a conocer la creación de Unión Brasil (UB), una nueva fusión para participar en las generales, pero aún sin oficializar a un candidato principal.

Con esta unión, además de alejarse de las políticas del mandatario, se prevé que la centro derecha intente pelear con el candidato que más posibilidades tiene de llevarse las contiendas: Luz Inácio Lula da Silva.

Según una encuesta de la firma Ipec, a finales de septiembre, Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), aparecía con un margen de 45 por ciento, mientras que Bolsonaro, aún sin partido, con el 22.

“(Además de Lula da Silva), por el momento es un poco difícil mencionar a otro candidato opositor, dado que la figura de Lula sigue generando mucha cohesión, y eso está haciendo que los partidos formen una alianza”, agrega la doctora Serrano Solares.

En ese sentido, se espera que en los próximos días Bolsonaro dé a conocer cómo se va a presentar a las presidenciales, siempre y cuando no se concluya antes un juicio político en su contra.

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