Seis fueron los acusados de haber atacado sexualmente a una joven estudiante de medicina de 23 años, quien murió a causa de las heridas posteriormente.

A cinco de ellos se les imputaron cargos de homicidio, mientras que el sexto sospechoso será procesado en una corte juvenil, debido a su edad.

La sentencia se decidió en tiempo récord gracias a que el proceso judicial se llevó a cabo en una corte especial del sur de Delhi, enfocada en delitos contra las mujeres, dijo el vocero de la policía Rajan Bhagat, de acuerdo a la cadena catarí Al Jazeera.

La víctima, de quien no se ha revelado su nombre por respeto a la familia, fue violada brutalmente en grupo el 16 de diciembre pasado, mientras viajaba en un autobús de la capital india.

El trágico suceso fue el detonante de una serie de movilizaciones civiles que exigieron un alto a los crímenes de este tipo contra la población femenina.

“Es un día de vergüenza nacional”, dijo Jaya Bachchan, miembro del Parlamento indio.
Otros pedían medidas más severas, como Neeraj Kumar, un oficial de alto rango de Nueva Delhi, quien dijo que los violadores “debían de ir a la horca”.

El caso

Los inculpados son: el chofer del autobús Ram Singh, su hermano Mukesh Singh, un vendedor de fruta llamado Pavan Gupta, un limpiador de autobuses Akshay Singh y Vinay Sharma.

Las investigaciones hayaron culpables a los individuos anteriormente mencionados después de un rápido proceso que recabó la declaración de 30 testigos.

Los detalles de los cargos se incluyeron en un documento de más de mil páginas que aún no ha sido publicado.

A pesar de la efectividad con la que actuó el poder judicial en este caso, aún hay muchas cosas por hacer.

Altamas Kabir, jefe de la Justicia india dijo que el proceso debe ser rápido, pero se debe tratar con precaución porque siempre existe el hecho que “toda persona se presume inocente hasta que se pruebe culpable”.

Con la tragedia anterior se espera que haya un cambio en la cultura de la denuncia de las violaciones en India.

La efervescencia social de las últimas semanas se ha presentado pocas veces en el segundo país más poblado del mundo, lo cual es un reflejo de la crítica situación de seguridad que sufren ahí las mujeres.