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por ciento de los venezolanos votarían por Capriles
"¿En qué se puede parecer este burgués (Capriles) que el Comandante Chávez enfrentó con toda su fuerza y que le dio una pela el 7 de octubre pasado? En nada”

Se venció el plazo para los candidatos a la presidencia de Venezuela.

Tanto el oficialista Nicolás Maduro como el opositor Henrique Capriles Radonski concluyeron ayer sus respectivas giras proselitistas.

El proceso electoral tuvo que ser planificado y ejecutado sobre la marcha ante el deceso del comandante Hugo Chávez, quien sucumbió el pasado 5 de marzo al cáncer que padecía desde mediados de 2011.

Ambos contendientes apenas tuvieron 10 días para realizar sus actos de campaña.

Maduro cerró en Caracas acompañado del argentino Diego Armando Maradona, figura histórica del futbol mundial. 

Capriles, por su parte, eligió a Barquisimeto, capital del estado occidental de Lara, como su última escala antes de la contienda en las urnas el próximo domingo.

En los últimos días, los medios noticiosos afines y opositores al régimen tiraron las últimas municiones para apoyar o desprestigiar a los dos candidatos.

En el sitio Web del medio estatal Venezolana de Televisión (VTV) se podían leer notas positivas del presidente encargado y otras que arremetían contra el gobernador opositor de Miranda.

“Todo el que haya votado por Chávez sabe que traicionaría todo aquello por lo que el Comandante luchó, y se pondría de parte de quienes lo asesinaron si llega a votar por Capriles o si se deja de ir a votar este domingo” es la introducción del artículo “¡Por los 10 millones de Chávez!” en la página de Internet de VTV.

De igual forma, la oposición también contó con el apoyo de diferentes medios menos afines al gobierno.

En El Nacional, la primera plana anunciaba “Capriles: No voy a eliminar nada que signifique un beneficio”, mientras que El Universal venezolano publicó la noticia que Capriles aumentará el salario general, y aseguró “ser la garantía del progreso del país”.

En las encuestas, Nicolás Maduro aventaja su contrincante apodado “El Flaco”, aunque la brecha se ha acortado conforme se acerca la fecha decisiva.

Actualmente, las encuestadoras venezolanas como Hinterlaces o Datanálisis le dan en promedio 10 puntos porcentuales de ventaja al oficialismo.

En marzo, la ventaja del excanciller de Venezuela era de 14 puntos sobre Capriles, según  el anterior estudio de Datanálisis, cuando el duelo por la muerte de Chávez estaba aún vigente.

Maduro, el hijo de Chávez

El chavismo reconoce en Nicolás Maduro al hombre que fue el más férreo brazo derecho del comandante Hugo Chávez en sus últimos años de vida.

Siendo vicepresidente, Chávez lo nombró su suplente el tiempo que durara la ausencia del enfermo jefe de Estado.

En diciembre de 2012, el líder de la Revolución Bolivariana tuvo que anunciar su cuarta intervención quirúrgica en La Habana, Cuba, para tratarse el cáncer.

Aquella sería la última aparición en público del comandante hasta su funeral en la capilla ardiente.

En el tiempo en que el presidente fue tratado en la isla caribeña, se confirmó la cercanía de Maduro con Chávez, a quien a todas luces consideraba su hombre de mayor confianza.

El hoy presidente encargado y candidato electoral del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) competirá por primera vez en los comicios federales de su país.

De cepa socialista, integró desde muy joven la Liga Socialista, organización política surgida como fachada legal de la Organización de Revolucionarios de la división del Frente Guerrillero Antonio José de Sucre, publicó el diario colombiano El País.

Posteriormente fue chofer de autobuses del metro y líder sindical del servicio de trenes de Caracas.

De formación chavista, ha ocupado diversos cargos que han ido aumentando en importancia conforme se fue ganando el aprecio de los círculos más cercanos a Chávez.

Fue diputado, ministro del Exterior y vicepresidente en los 14 años que el difunto político duró en el poder.

Después de la partida del entonces presidente a la capital cubana, a finales del año pasado, Maduro fue jefe de Estado de facto hasta el 8 de marzo, cuando fue oficialmente investido como mandatario encargado.

El político de 50 años se ha autodenominado “hijo” y “apóstol” de Chávez, a quien le ha guardado una constante devoción en sus apariciones públicas.

Por el contrario, ha sido duro en las palabras dirigidas a su rival Henrique Capriles, a quien nunca llama por su nombre y se refiere como un  “burguesito”, “CAPRIchoso” y “derechista”.

La propuesta política del contendiente oficialista es muy similar a la de su antecesor.

 Apuesta por los programas sociales denominados “Grandes Misiones” y premia la unidad con los países latinoamericanos, bloque al que miembros del ALBA se refieren como “La Gran Patria”.

Capriles, la oposición

Henrique Capriles Radonski es el representante de la oposición amalgamada en la Mesa de la Unidad Democrática, partido que conjunta entes políticos de izquierda, centro y derecha rivales del chavismo.

Abogado de profesión, ocupa actualmente el cargo de gobernador del estado de Miranda.

Se enfrentó a Chávez en las elecciones del 7 de octubre del año pasado, en las que no salió avante.

Fue el último y más joven vicepresidente del extinto Congreso bicameral, presidente de la Cámara de Diputados entre 1999 y 2000, además de ser alcalde de la municipalidad de Baruta de 2000 a 2008, según datos de El País colombiano.

En 2008 derrotó en los comicios a gobernador de Miranda al actual presidente de la Asamblea Nacional, el exteniente y chavista Diosdado Cabello Rondón.

En diciembre pasado atestó otro duro golpe al oficialismo al derrotar al tercero en importancia del movimiento chavista, el actual canciller Elías Jaua, y se proclamó de nuevo mandatario estatal en Miranda.

De actitud conciliadora, el político con raíces polacas ha sido de igual manera agresivo a las palabras de Maduro.

En el arranque de los actos proselitistas del candidato oficialista en Sabaneta, el presidente encargado contó la peculiar anécdota de encontrarse con un “pajarito chiquitico” que sobrevoló su cabeza, acto que interpretó como “la bendición de Chávez” a su campaña.

Capriles arremetió contra tal declaración y dijo que su rival “se tragó un pajarito” porque “lo único que hace es hablar pistoladas (tonterías)” y “amenazar”.