"Sin duda, (la decisión de las FARC) ejerce presión política sobre el gobierno de Santos”

Adam Isacson

WOLA

Iván Márquez, jefe de la delegación de las FARC, prometió “el cese de toda clase de operaciones militares ofensivas contra la fuerza pública y los actos de sabotaje contra la infraestructura”.

La declaración surgió justo antes de iniciar los Díalogos por la Paz celebrados desde ayer en La Habana, Cuba.

A pesar de la decisión de las FARC de poner un alto a las operaciones militares por dos meses, el gobierno colombiano dijo que mantendrá su accionar ofensivo y espera que la guerrilla cumpla con la propuesta.

La medida, que coincidirá con la Navidad y el Año Nuevo, entró en vigor desde la medianoche del lunes y se mantendrá hasta el 20 de enero de 2013, según explicó Iván Márquez, el alias de Luciano Marín Arango.

“Esta decisión política de las FARC es una contribución decidida a fortalecer el clima de entendimiento necesario para que las partes inicien el diálogo, alcancen el propósito deseado por todos los colombianos”, expresó.

La historia desilusiona

En Bogotá, el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, dijo que “ojalá cumplan con esto que han prometido”, pero anadió que “la historia muestra que esta organización terrorista nunca ha cumplido nada. Es muy difícil creer”.

En los años 80, el entonces gobierno del presidente Belisario Betancur y las FARC pactaron un cese de hostilidades, pero que cayó en medio de mutuas acusaciones de incumplirlo.

Cuba, uno de los facilitadores del proceso junto con Noruega, Venezuela y Chile, funge como anfitrión de las conversaciones después de una primera ronda de diálogo de paz en Oslo hace un mes. 

(Fuente: AP)