A sólo unas horas del fallecimiento del príncipe Felipe de Inglaterra, han sido diferentes los personajes quienes han lamentado la noticia; el el primer ministro Boris Johnson fue uno de ellos.

El funcionario afirmó que el príncipe no sólo se ganó el afecto de varias generaciones, sino su pertenencia a una institución “indiscutiblemente vital”.

Con su labor, “ayudó a dirigir a la familia real y a la monarquía para que siga siendo una institución indiscutiblemente vital para el equilibrio y la felicidad de nuestra vida nacional”, detalló.

Asimismo, agregó que no sólo era “una figura pública muy querida y respetada”, sino de “un marido devoto y un orgulloso y amoroso padre, abuelo y, en los últimos años, bisabuelo”

En la misma línea, el líder del Partido Liberal Demócrata, Ed Davey, enfatizó el “asombroso servicio” que el duque de Edimburgo ofreció al país como “consejero tranquilo y firme” de Isabel II . “Quizás es su mayor contribución a la historia de nuestro país”.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, comunicó que desde su servicio durante la Segunda Guerra Mundial, hasta sus 73 años junto a la Reina y toda su vida en el ojo público, el príncipe Felipe se dedicó con gusto a la gente del Reino Unido y a su familia.

“En nombre de todo el pueblo de los Estados Unidos, enviamos nuestro más sentido pésame a Su Majestad la Reina Isabel II, a toda la Familia Real y a todo el pueblo del Reino Unido por la muerte de Su Alteza Real el Príncipe Felipe, duque de Edimburgo (…) Jill y yo mantendremos a la Reina y a los hijos, nietos y bisnietos del Príncipe Felipe en nuestros corazones durante este tiempo”.

Felipe nació el 10 de junio de 1921, en el comedor de la casa de sus padres en la isla griega de Corfu. Era el quinto hijo y único varón del príncipe Andrés, hermano menor del rey de Grecia. Su abuelo había llegado de Dinamarca en la década de 1860 para ser adoptado por Grecia como el monarca del país.

La madre de Felipe era la princesa Alicia de Battenberg, descendiente de la realeza alemana.