"Nos enfrentamos a una actividad terrorista global que no reconoce a ninguna religión, raza, o nacionalidad”

Tayyip Erdoğan

Presidente de Turquía, al inaugurar la cumbre del G20


Algunos medios europeos han comenzado a utilizar la palabra Daesh para referirse a ISIS. La palabra en árabe alude a un significado peyorativo. El grupo terrorista ha amenazado con eliminar a cualquier occidental que la utilice


A pesar de los cientos de muertos por los ataques de ISIS en Occidente, las estadísticas indican que la mayoría de las víctimas del terrorismo han sido musulmanas

Antes del viernes se esperaba que la economía global, el combate al cambio climático y la crisis migratoria en Europa fueran los temas principales de la cumbre del G20 en Turquía. 

Pero los recientes ataques terroristas en Ankara y sobre todo los de París,  los cuales dejaron 129 muertos en seis diferentes puntos de la ciudad, cambiaron totalmente el enfoque de la reunión.

Los atentados incrementaron la presión para que los líderes del mundo, reunidos en la ciudad de Antalya, priorizaran un acuerdo para contrarrestar al extremismo islámico.

Vladimir Putin y Barack Obama -los dos mandatarios más importantes del planeta- platicaron por espacio de 30 minutos en una reunión informal el domingo para finalmente concluir que la ONU será el mediador durante las negociaciones entre las fuerzas rebeldes sirias y el gobierno de Bashar al-Asad.

Finalmente, Rusia y EU han aceptado que la solución a la crisis del Medio Oriente deberá ser encontrada por los países involucrados a partir de negociaciones lideradas por esas mismas naciones. 

Por su parte, los mandatarios de las 20 economías más poderosas del mundo prometieron estrechar los controles fronterizos, compartir información clasificada y destruir las redes financieras de ISIS y otros grupos terroristas.  

Sin embargo, todavía no se puede identificar un cambio drástico de estrategia en el combate al Estado Islámico. Bombardeos, debilitación de bastiones de ISIS y más intervenciones militares seguirán formando parte de táctica de la coalición occidental.  

Los desplazados  que siguen llegando

El caos generado por la presencia de ISIS (ahora también conocido como Daesh) en Siria, Irak y otros países del Medio Oriente y el Magreb ha provocado que millones de personas abandonen sus lugares de origen y busquen refugio en Europa.

Más de un millón de sirios han llegado a Turquía y desde ahí, muchos más arriesgan sus vidas para cruzar el Mediterráneo en busca de mejores oportunidades. Miles, incluidos niños y ancianos, han muerto en el intento. 

El domingo los líderes presentes en la G20 acordaron que la crisis migratoria es un problema global y ésta debe ser resuelta de manera coordinada. 

En una parte del borrador del comunicado se lee: “Hacemos un llamado a todos los Estados para responder a esta crisis, y compartir la carga del problema”. 

En el acuerdo se especifica que los Estados firmantes deberán tomar medidas proactivas para reubicar los asentamientos de refugiados, incluir otras formas de admisión, ayuda humanitaria y más esfuerzos para asegurar que los refugiados tengan acceso a servicios, educación y trabajo. 

El anfitrión

Turquía, considerado el año pasado una de las economías emergentes más prometedoras del mundo – forma parte de los países conocidos como MINT junto con México, Indonesia y Nigeria – fue el país anfitrión de la cumbre del G20. 

Sin embargo, los atentados terroristas en Ankara hace algunas semanas, han hecho olvidar el potencial económico de Turquía y regresado a su gobierno a una realidad perturbada por el extremismo islámico. 

Durante la cumbre el presidente anfitrión, Recep Tayyip Erdoğan, exhortó a los países del mundo a trabajar de manera conjunta y subrayó, en un intento por dejar de referirse al terrorismo como un problema medio oriental, que la violencia no reconoce religiones, naciones ni razas. 

Erdoğan, considera que el tiempo para las palabras ha terminado y el mundo deberá ir contra ISIS con todo el poder de sus ejércitos. 

La cumbre finalizó ayer por la tarde.. 

Mientras tanto

Al mismo tiempo que se llevaba a cabo la cumbre en Antalya, a tan sólo 500 kilómetros – en Siria – los aviones franceses intensificaron su ofensiva militar contra ISIS. 

Los bombarderos destruyeron posiciones estratégicas del Estado Islámico y se prevé que los ataques continúen de manera intensa durante los próximos días. 

Laurent Fabius, ministro de relaciones exteriores defendió las operaciones del ejército francés como un acto de legítima defensa, después de los ataques terroristas en París.