A casi dos meses de la muerte del periodista Jamal Khashoggi en Turquía, los audios y videos del día de su asesinato salieron a la luz. Aunque el presidente Recep Tayyip Erdogan ya había confirmado la existencia de estas pruebas, medios orientales dieron a conocer su contenido.

“Es un poco raro vestir ropa de un hombre al que matamos hace 20 minutos”, dijo presuntamente el agente saudí, Mohamed Otaibi, antes de que saliera del consulado en Turquía y fuera grabado por las cámaras de seguridad, un material que utilizó el gobierno de Arabia como defensa.

Aunque el hombre vestía la ropa del asesinado y claramente aparentaba ser él, medios señalaron las diferencias cuando aseguraron que Jamal no había utilizado los mismos zapatos.

De acuerdo con el medio turco Habertuk, una de las personas que asistieron al consulado para asesinar a Khashoggi, y que aparece su rostro y voz en las grabaciones, es Maher Abdelaziz Mutreb, asesor del príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salmán.

El príncipe ha sido señalado como el líder del asesinato de Jamal, debido a que el periodista criticaba frecuentemente su postura política a través del medio estadounidense The Washington Post, en el cual colaboraba.

“Suelte mi brazo, ¿qué creen que están haciendo?”, fue una de las frases que dijo el periodista en una segunda grabación. Después, hay una conversación entre los participantes del asesinato, seguida por una más en otro lugar del edificio consular.

Minutos después, se escuchan cuatro minutos de discusiones y golpes que, de acuerdo con Habertuck, fueron los instantes de la tortura.

Cuando el presidente turco dio a conocer la existencia de audios, estos fueron repartidos a mandatarios internacionales, como al rey de Arabia Suadí, Salmán bin Abdulazis, y a Donald Trump, de Estados Unidos.

“Creo que son horribles. Mi gente me dijo qué hay en ellos y no me interesa escucharlos”, declaró el republicano respecto a las evidencias del asesinato de Jamal.