Las conversaciones podrían ayudar a reconstruir las vías de cooperación entre ambas Coreas que desaparecieron en los últimos años

Corea del Norte y Corea del Sur acordaron ayer celebrar conversaciones para reabrir un complejo industrial que gestionan conjuntamente y analizar otras cuestiones transfronterizas. Esto después de meses de deterioro en las relaciones entre ambos países y un día antes de la reunión de los presidentes de Estados Unidos y China donde se espera que la tensión en la península sea un tema clave.

Las conversaciones previstas podrían ayudar a reconstruir vías de cooperación entre ambas Coreas, que desaparecieron en los últimos años debido a las posturas intransigentes de ambos países, aunque la cuestión fundamental que aísla a Corea del Norte de la comunidad mundial —su programa nuclear— no será tema de debate.

En un comunicado difundido por los medios estatales, la Comisión del Norte para la Reunificación Pacífica de Corea dijo que el país está abierto a hablar con Seúl sobre la reapertura del complejo de Kaesong, justo al norte de la zona desmilitarizada que separa a los dos países. El complejo fue cerrado en el segundo trimestre.

También propuso conversaciones sobre la reanudación de las reuniones de familias separadas por la guerra y la reanudación de viajes desde Corea del Sur a una estación de montaña en Corea del Norte.

Pyongyang ofreció a Corea del Sur fijar la hora y el lugar y horas más tarde el ministro de Unificación surcoreano Ryoo Kihl-jae propuso que la reunión sea en Seúl el 12 de junio.

La presidenta surcoreana Park Geun-hye expresó satisfacción por la aceptación de Corea del Norte de la propuesta que Seúl hizo en abril. Este gesto podría representar un cambio en el enfoque de Corea del Norte o simplemente tener la intención de aliviar las demandas internacionales de que ponga fin a su programa nuclear.

Pyongyang ha cometido una serie de actos de provocación desde abril de 2012, cuando infringió un acuerdo de ayuda nuclear y humanitaria con EU al lanzar un cohete. (AP)