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La venganza de ‘la inocencia musulmana’

Indigo Staff

El embajador de Estados Unidos en Libia y tres miembros de la embajada murieron en un ataque al consulado estadounidense en la ciudad de Bengasi.

La agresión fue perpetrada por manifestantes indignados por una película de un director israelí residente de California y promovida por una campaña extremista antimusulmana.

La película supuestamente  ridiculiza Mahoma, según dijeron ayer las autoridades libias.

Éstas especificaron, además, que el embajador Chris Stevens murió el martes por la noche en conjunto con otros tres trabajadores diplomáticos más.


Sep 12, 2012
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Stevens, de 52 años, era un diplomático de carrera y había cumplido dos periodos en Libia, incluso durante la revuelta contra Gadafi

El embajador de Estados Unidos en Libia y tres miembros de la embajada murieron en un ataque al consulado estadounidense en la ciudad de Bengasi.

La agresión fue perpetrada por manifestantes indignados por una película de un director israelí residente de California y promovida por una campaña extremista antimusulmana.

La película supuestamente  ridiculiza Mahoma, según dijeron ayer las autoridades libias.

Éstas especificaron, además, que el embajador Chris Stevens murió el martes por la noche en conjunto con otros tres trabajadores diplomáticos más.

Él y un grupo de empleados de la embajada fueron al consulado para tratar de evacuar al personal que era atacado por un grupo de gente armada con fusiles y lanzagranadas.

Stevens, de 52 años, era un diplomático de carrera y había cumplido dos períodos diplomáticos en Libia, incluso durante la revuelta contra Gadafi. El Senado lo había confirmado como embajador este año.

Las otras tres víctimas son el viceministro del interior para el este de Libia, Wanis al-Sharaf; el jefe de seguridad de Bengasi, Abdel-Basit Harun, y el concejal y funcionario de seguridad de la ciudad de Bengasi, Ahmed Bousinia.

La reacción oficial

En Washington, el presidente estadounidense Barack Obama condenó el miércoles los ataques.

En una declaración de la Casa Blanca, Obama dijo que ordenó “todos los recursos necesarios para apoyar la seguridad de nuestro personal en Libia y para reforzar la seguridad en nuestros puestos diplomáticos en todo el mundo”.

La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton también emitió una declaración en la que dijo que las víctimas “estaban dedicadas a ayudar al pueblo libio a concretar un futuro mejor”.

También en Egipto

El ataque al consulado de Bengasi ocurrió al mismo tiempo que cientos de manifestantes atacaron la embajada norteamericana en Egipto.

Impulsados por el mismo motivo, treparon los muros de la sede diplomática en El Cairo y arrebataron la bandera de Estados Unidos para reemplazarla por una enseña islámica negra.

Los ataques en Bengasi y El Cairo fueron los primeros a instalaciones diplomáticas en ambos países.

Los hechos se dan en momentos en que las dos naciones árabes se esfuerzan por superar la conmoción causada por el derrocamiento de sus antiguos líderes autoritarios, Moamar Gadafi y Hosni Mubarak, respectivamente.

Antes del martes, cinco embajadores estadounidenses habían muerto en el cumplimiento del deber, según la oficina del historiador del Departamento de Estado.

El último había sido Adolph Dubs en Afganistán en 1979.

Romney ataca

El candidato presidencial republicano Mitt Romney afirma que nunca es tarde para condenar los ataques a la soberanía nacional.

Dijo además que la Casa Blanca dio “señales contradictorias” en su respuesta al ataque a la embajada estadounidense en Egipto.

Romney condenó el miércoles los ataques al consulado estadounidense en Bengasi, Libia, que dejó cuatro diplomáticos estadounidenses muertos, entre ellos el embajador.

Asimismo reafirmó su crítica del martes por la noche al gobierno de Barack Obama.

El miércoles dijo que la declaración de la embajada de estadounidense en El Cairo “equivalía a una apología” y que fue “un severo error de cálculo”.

(Con información de AP)

‘Ésta es una película política’

El cineasta israelí radicado en California se escondió después de que el tráiler de su película desatara ataques de furia de musulmanes ultraconservadores contra misiones estadounidenses en Egipto y Libia.

Hablando por teléfono el martes desde un lugar no revelado, el escritor y director Sam Bacile, de 56 años, se mantuvo desafiante y dijo que el Islam es un cáncer y que hizo su filme como una declaración política condenando la religión.

“Esta es una película política”, dijo Bacile. “EU perdió mucho dinero y mucha gente en las guerras de Irak y Afganistán, pero estamos luchando con ideas”.

Bacile, un promotor inmobiliario en California que se identifica a sí mismo como un judío israelí, dijo que cree que la cinta ayudará a su tierra natal al exponer las fallas del Islam ante el mundo.

La cinta de dos horas, titulada “Innocence of Muslims” (La inocencia de los musulmanes), fue financiada con la ayuda de más de 100 donantes judíos, dijo Bacile, quien la escribió y dirigió.
El filme alega que Mahoma era un fraude.

El tráiler de 14 minutos que supuestamente desencadenó las protestas, publicado en YouTube tanto en su versión original en inglés como doblado al árabe, muestra a un reparto amateur interpretando un diálogo de insultos disfrazados de revelaciones sobre Mahoma, a cuyos obedientes seguidores presenta como un equipo de matones.

Representa a Mahoma como un mujeriego irresponsable que aprobó el abuso sexual de niños, entre otros argumentos insultantes que han causado indignación.

En 2005, la publicación de 12 caricaturas de Mahoma en un periódico danés generó disturbios en muchos países musulmanes.

Aunque Bacile se deshizo en disculpas por los estadounidenses que murieron como resultado de la furia en torno a su película, le adjudicó la responsabilidad a la falta de seguridad en la embajada y a la violencia de los perpetradores.

Un consultor del filme, Steve Klein, dijo que el realizador está preocupado por familiares que viven en Egipto, pero Bacile se negó a confirmarlo.

Klein dijo que prometió ayudar a Bacile a hacer su película pero que le advirtió que iba a ser “el próximo Theo van Gogh”. Van Gogh fue un cineasta holandés asesinado por un extremista musulmán en el 2004 tras hacer un filme que fue percibido como un insulto al Islam.

“Nos metimos en esto sabiendo que algo así probablemente iba a pasar”, dijo Klein.

Según Bacile, el filme completo sólo se ha exhibido una vez, en un teatro casi vacío en Hollywood, California, a principios de este año. (AP)


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