Argentina está en el ojo del huracán después de la detención de una banda que operaba como una falsa iglesia evangelista conocida como “Filadelfia” que en realidad era una pantalla para una red de tráfico de personas conocida como la secta de la “Tía Eva”.

Después de una larga investigación de la policía, se descubrió que una mujer, Eva Patrona, conocida como la “Tía Eva” era quien en realidad lideraba la banda criminal dedicada a violar, castrar y robar niños.

El trabajo de la Policía Federal terminó con 23 allanamientos en las provincias de Buenos Aires, Salta, Tucumán, Mendoza, Neuquén y Entre Ríos, donde rescataron a 69 víctimas.

Sin embargo, lo impresionante es que la banda comenzó sus actividades en 1972 y en la actualidad, la fachada de “Filadelfia” tenía un “templo” principal en el Gran Buenos Aires y varios “anexos” en varias provincias.

La investigación revela que captaban a niñas y niños en situación de pobreza y obligados trabajar en una panificadora que poseía la organización, además de que los violaban sexualmente con pretextos asociados a la religión.

Hoy, el fiscal Santiago Marquevich ordenó una serie de nuevos procedimientos a Policía Federal y Gendarmería Nacional luego de que una serie de nuevos delitos se descubrieran tras declaraciones de nuevas víctimas, con una extensa lista de nuevos bienes detectados.

“En el templo de Centenera se hacían reuniones de al menos veinte hombres una vez por semana. Se apagaban las luces. Se ponía música de Alabanza. En ese momento Eva decía: ‘El hombre a lo largo de la historia bíblica pegó contra Dios con mujeres por su fuerza viril natural’. Todos debíamos danzar y cuando el Espíritu Santo se ponía dentro de Eva empezaba a rozar el cuerpo de todos hasta que nos hacía eyacular. Nos explicaba que de esta manera nuestra fuerza viril estaba disminuida. Lo llamaba a esto ‘castración espiritual’”, declaró una víctima.

Finalmente, con 76 años, Eva Patrona goza de prisión domiciliaria con una serie de restricciones, pero siete individuos fueron identificados como el núcleo duro según la investigación que apunta a una organización altamente compleja con delitos considerados permanentes.

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