Los votantes en Estados Unidos no sólo eligieron presidente. A la par de los comicios electorales, algunos estados, a través de consultas ciudadanas, dieron pasos firmes en la despenalización de algunas drogas como la mariguana, mientras en otros países, como México, estas normativas se encuentran en suspenso.

Oregón es el caso más relevante dado que se convirtió en el primer estado de la nación norteamericana en despenalizar la posesión de algunas drogas duras, como la cocaína y la heroína, además de permitir el acceso a hongos alucinógenos para uso terapéutico.

En tanto, Mississippi, Arizona, New Jersey, Montana y Dakota del Sur han respaldado la legalización del uso recreativo de la mariguana, como ya ocurre en otros estados como California, Nebraska y Vermont, por mencionar algunos. Mientras que en Washington se aprobó una iniciativa que permite el uso de una amplia variedad de psicodélicos.

Estos hechos marcan la pauta para que en el país el consumo de drogas, sobre todo las duras, descriminalice a quienes son adictos, mientras el Estado apoya en su rehabilitación, lo cual genera un precedente para que esta temática sea entendida desde la perspectiva de una problemática de salud y no de seguridad, como hasta ahora ha ocurrido.

5,900

personas en Oregón son arrestadas cada año por posesión simple de drogas

El gramaje permitido de drogas variará según la sustancia, por ejemplo, un gramo o menos para la heroína, dos gramos para la cocaína. Cabe destacar que la venta y producción de sustancias se mantiene como ilegal.

De acuerdo con lo aprobado en Oregón con la Medida 110, las personas que sean detenidas con la posesión de “pequeñas cantidades” de estas drogas para consumo propio, en lugar de ir a juicio y enfrentar una posible pena de cárcel, tendrán la opción de pagar una multa de 100 dólares o asistir a algún centro de recuperación de adicciones, cuyos tratamientos serán financiados con los ingresos fiscales de la industria de la cannabis, que es legal en el estado.

“La idea es transformar a quienes consumen drogas duras de personas que cometen un delito a visualizarlas como personas que requieren un tratamiento y eso es muy positivo porque el tratamiento de delito no funciona, sino todo lo contrario y este enfoque de salud pública es mucho mejor que la persecución de estos delitos”, opina el maestro Rafael Soler Suástegui, especialidad en Derecho Civil de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle.

Esta normativa permitirá rehabilitar a uno de cada 10 adultos en Oregón que necesitan tratamiento para el trastorno por consumo de sustancias. Para la Organización No Gubernamental Vote Yes On 110, con este movimiento las desigualdades en los arrestos y condenas por drogas casi serán eliminadas.

En detalle, la desigualdad racial en los arrestos por drogas se reducirá en cerca de 95 por ciento, en tanto que las condenas para los residentes indígenas y afroamericanos se acortarán en 94 por ciento.

La entrada en vigor de la Medida 110 ayudará a mitigar las desigualdades que pueden presentarse en diferentes etapas del proceso de justicia penal, incluyendo las detenciones policiales, las reservas de cárceles, la fianza, la detención preventiva y las decisiones de la fiscalía, que no pueden ser cuantificadas.

Esta caída en las condenas, explica la ONG, ayudará a mitigar el impacto negativo entre las personas que fueron condenadas por el sistema de justicia penal, como las dificultades para encontrar un empleo, obtener vivienda, restricciones a las licencias profesionales y los candados para los accesos a préstamos estudiantiles.


Querríamos seguir la tendencia porque nos ha costado muchas muertes. En EU tienen muchos controles y no sé cómo funcionaría con la corrupción en México

Gabriela de la Paz Meléndez

Académica del Tec de Monterrey

Nuevas reglas para la mariguana

En el referéndum que se desarrolló a la par de las elecciones en Estados Unidos, Mississippi, Arizona, New Jersey, Montana y Dakota del Sur decidieron sobre el uso de cannabis recreativo y medicinal, que trae consigo un beneficio económico para las arcas estatales.

La ampliación del proceso de legalización el uso de mariguana ha sido un precedente desde hace algunos años en el país norteamericano, cuya regulación depende de cada estado, esto se traduce en que hay algunas entidades que permiten el uso medicinal, el recreativo -o ambos- y en otros casos, también está despenalizada la posesión de determinado gramaje de cannabis.

En estos esfuerzos hay un intento de modificar el enfoque para que estas cuestiones sean asuntos de salud pública. Es por ello que los estados han adoptado estas medidas y bajar las penalizaciones y aumentar de forma gradual el gramaje permitido para consumo personal. Sin embargo, en México esto estaría lejos de ocurrir, al menos el corto plazo, mientras las discusiones de algunas regulaciones se mantienen en pausa.

La doctora Gabriela de la Paz Meléndez, profesora del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey en el Campus Monterrey, comparte que la ciudadanía ha movido a los gobiernos hacia la aceptación del uso regulado de la mariguana de una forma acelerada.

“En muchos estados la gente puede poseer hasta dos gramos de mariguana y lo que están haciendo es aumentar lo que se puede consumir, pero no se puede transportar ni distribuir, por lo que existe un riesgo para la gente. Esto es porque los gobiernos se están dando cuenta que no pueden enfrentar la situación y es mejor permitir un cierto uso y educar a las personas”, comenta.

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