"Quienes no desalojen no solo ponen en peligro sus vidas, sino también de los socorristas"

Michael Bloomberg

Alcalde de NY

Una amenaza sin precedentes se aproxima a la costa noreste de Estados Unidos. 

En días previos a las celebraciones de Halloween, norteamérica se prepara a la embestida de Sandy, una tormenta que avanza hacia el norte desde el Caribe hacia la costa del noreste, donde tocará tierra el lunes en la noche o el martes en la mañana, posiblemente en Nueva Jersey. 

Por su peligrosidad y por conjuntar factores muy peligrosos en un fenómeno meteorológico, le han llamado Frankenstorm.

Al tocar tierra chocará al mismo tiempo con una tormenta invernal que avanza desde el oeste y con una masa de aire frío que desciende desde el Ártico.

Por si fuera poco coincide con una luna llena lo cual afecta sensiblemente las mareas. 

Es por eso que las autoridades estadounidenses se encuentran trabajando a marchas forzadas por proteger a la ciudadanía y evitar una tragedia al estilo de “Katrina”.

Los albergues abrieron y decenas de miles de habitantes recibieron el domingo la orden de desalojar zonas costeras. 

Tanto las grandes ciudades como las pequeñas localidades del noreste adoptaban medidas de seguridad para enfrentar la supertormenta que amenaza a unos 50 millones de personas en el corredor más poblado del país.

“Está a punto de terminar el tiempo de los preparativos y las indicaciones”, advirtió el administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, Craig Fugate, en momentos en que el gigantesco huracán se dirigía hacia la costa este en ruta de colisión contra otros dos sistemas climáticos. 

La ciudad de Nueva York anunció que la noche del domingo dejarán de funcionar sus estaciones del metro, autobuses y trenes, y no habrá clases el lunes para 1.1 millones de estudiantes. 

El alcalde Michael Bloomberg también ordenó la evacuación de parte del sur de Manhattan y otros vecindarios ubicados en zonas bajas.

“Quienes no desalojen no sólo ponen en peligro sus vidas, sino también las de los socorristas que acudan a los rescates”, agregó. “Esta es una tormenta grave y peligrosa”, apuntó.

Decenas de miles de habitantes de las costas de Delaware, Nueva Jersey, Connecticut y otras regiones amenazadas recibieron órdenes de desalojo debido al peligro que representarán las precipitaciones de casi 30 centímetros de lluvia, ventarrones de casi 130 kph y oleaje de entre 1.2 y 3 metros de altura.

(Con información de AP)

Nueva York en alerta

La ciudad de Nueva York anunció ayer el cierre de escuelas y de su sistema de transporte público, así como la evacuación de cientos de miles de personas en zonas bajas. 

La Bolsa de Valores dijo que no abrirá el lunes pero mantendrá sus operaciones electrónicas.

Una oleada de agua de mar de entre 1.8 y 3.3 metros amenaza con inundar partes del bajo Manhattan, túneles de desagüe del metro y afectar la red subterránea de energía, líneas telefónicas y de internet de alta velocidad, que es el alma de la capital financiera de Estados Unidos.

El fenómeno que proviene del Caibe ya cobró la vida de 40 personas y podría causar estragos en EU a partir de hoy por la noche.