Desde que tomaron posesión como presidente y vicepresidenta de Estados Unidos, Joe Biden y Kamala Harris no han dejado de enfrentar diferentes retos, entre los que destaca la migración, un desafío que, por su complejidad e historia, se ha ido heredando con cada administración que pasa.

Sin embargo, fue este gobierno de ideología demócrata el que decidió encararlo y analizar sus orígenes y posibles soluciones.

De ese modo, tras cuatro meses de estudiar el panorama, la vicepresidenta Kamala Harris difundió una estrategia para intentar combatir la migración que llega a su país, sobre todo de los Estados del Triángulo del Norte de Centroamérica.

A través de un comunicado, la exfiscal aseguró que esta no será una tarea fácil, así como tampoco momentánea, pero que se comprometerá a hacerlo bien aun si eso implica desechar propuestas.

“Construiremos sobre lo que funcione y nos alejaremos de lo que no. No será fácil y el progreso no será instantáneo, pero estamos comprometidos a hacerlo bien. Porque sabemos que la fuerza y la seguridad de Estados Unidos depende de la implementación de estrategias como esta”, declaró.

En ese sentido, dividió la tarea migratoria en cino pilares esenciales: uno, abordar la inseguridad económica y la desigualdad en los países centroamericanos; dos, combatir la corrupción; tres, promover del respeto por los derechos humanos; cuatro, contrarrestar y prevenir escenarios como la extorsión y, cinco, luchar contra la violencia sexual y de género.

Pero para abordar cada uno de estos puntos, la vicepresidenta dejó en claro que “Estados Unidos no puede hacer ese trabajo solo”, por lo que estará colaborando con el sector privado, la sociedad civil, Naciones Unidas y hasta con gobiernos de otros países como Corea del Sur, México y Japón.

Ante esta postura de trabajo colaborativo, es la doctora en Relaciones Internacionales y académica del Tecnológico de Monterrey, Arlene Ramírez, quien distingue que este es un gran comienzo, pues nunca antes se había visto que el país del norte aceptara que no podía ejecutar algo por sí mismo.

Además, resalta que otro aspecto favorable de estas colaboraciones es el impulso económico que se le dará a la región gracias a la ayuda del sector privado, pues con ello es probable que la gente de origen centroamericano decida no salir de sus respectivos Estados para ir en busca de otra oportunidad de vida.

“Si esto hubiera ocurrido desde años atrás, quizá Centroamérica, específicamente los países del Triángulo del Norte, tendrían una situación económica y de tejido social totalmente diferente”, admite.

Por otra parte, con respecto al combate a la corrupción, a la cual el gobierno estadounidense enfrentará con la asistencia en Guatemala de expertos en el cumplimiento a la ley, la doctora opina que, además de ser esta una herramienta para disminuir la migración, es un segundo intento norteamericano de lo que en México fue la Iniciativa Mérida.

De acuerdo con ella, ya que en el territorio mexicano dicha iniciativa se dio por muerta, la administración del norte decidió impartir una nueva alternativa en Centroamérica, evidenciando de ese modo la falta de coincidencias que podría haber con el gobierno de México.

“El hecho de que manden a un grupo de trabajo anticorrupción a Guatemala nos habla, primero, de un alejamiento claro entre los presidentes de Estados Unidos y de México, donde no ha habido coincidencias ni líneas de cooperación verdaderas para lograr una política migratoria conjunta; y segundo, porque el gobierno de Biden quiere tener presencia en ese territorio al igual que ya lo tiene su rival de Asia, China”, asegura.

Estrategia de Kamala Harris con propósito político

Antes de que la vicepresidenta Kamala Harris diera a conocer su estrategia de migración, en marzo pasado el jefe de Estado le encomendó esa tarea, dejándola encargada de una de las labores con más peso para su gobierno.

Con esto, Joe Biden le demostró a su mano derecha la gran confianza que le tiene, e incluso con ello le dio la llave para crecer en el escenario político estadounidense.

“Sabemos que este tipo de iniciativas están lanzadas con miras a una continuidad política, ya sea a través de una reelección o una elección en la que ella sea la protagonista, y por supuesto que tiene oportunidad, sobre todo porque el ciudadano estadounidense valora muchísimo estos temas”, señala la doctora Ramírez.

Así también, Juan Carlos Barrón Pastor, miembro del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM, asegura que de haber pequeños avances con su estrategia, Harris podría hasta llegar a replicar la misma iniciativa en otras partes del mundo de donde también salen migrantes hacia Estados Unidos, como en naciones de Asia.

“No es un plan que nada más esté diseñado para América Central, sino para que lo repliquen en diferentes países que generan migrantes, como Vietnam”, considera.

Pero antes que eso, aun se espera que el gobierno de Biden-Harris siga detallando cómo funcionará su estrategia de migración, y esperar que pase el tiempo para comenzar a ver los primeros resultados, los cuales podrían verse a finales de su mandato.

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