El Departamento de Justicia de los Estados Unidos señaló este sábado que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador habría incurrido en una violación a los tratados bilaterales tras hacer público el expediente de Salvador Cienfuegos.

Los tratados de asistencia legal fueron quebrantados al difundir material confidencial alrededor del caso en contra del exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, indicó la dependencia estadounidense en un comunicado.

El Departamento de Justicia manifestó su “profunda decepción” por el cierre del caso contra Cienfuegos. Además, dijo que la publicación de las pruebas pone en duda si EE.UU. puede seguir compartiendo la información.

Además precisó que el material publicado demostró la fuerza de la evidencia contra Cienfuegos.

El presidente de México acusó a la DEA estadounidense de fabricar los cargos de narcotráfico contra Salvador Cienfuegos Zepeda, aún cuando su gobierno publicó evidencia de EE.UU. que muestra los vínculos del general con un cártel de drogas.

La decisión de denunciar a las autoridades estadounidenses el viernes, mientras absolvían de sus cargos a un alto exfuncionario, se suma a una crisis en la cooperación de seguridad para el presidente electo, Joe Biden.

A eso sigue la decisión del gobierno mexicano de restringir a los agentes estadounidenses y quitar su inmunidad, parecido a una “cachetada en la cara” tras los esfuerzos de Estados Unidos en apaciguar a México liberando a Salvador Cienfuegos para ser juzgado en su país.

Al respecto, López Obrador señaló a los jueces norteamericanos de no haber realizado bien su trabajo.

Dijo que mientras muchos mexicanos ven a los tribunales de EE.UU. como “los buenos jueces, impecables… en este caso, con todo respeto, los que hicieron la investigación no actuaron con profesionalismo”.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) publicó un archivo de 751 páginas que las autoridades estadounidenses le compartieron para ayudar lo que pretenderían sería un enjuiciamiento de México hacia Cienfuegos.

Todavía no está claro si la difusión de los documentos podría afectar otros casos en las cortes de Estados Unidos, pues los intercambios de mensajes de Blackberry interceptados entre los traficantes asesinados, fueron marcados como: “compartidos por orden judicial, no para su distribución posterior”.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos quitó los cargos a Salvador Cienfuegos en noviembre, tras una concesión diplomática para México y lo envió a casa, donde el general fue inmediatamente puesto en libertad.

EL viernes, López Obrador dijo que los fiscales mexicanos habían cerrado el caso porque la evidencia compartida por los Estados Unidos no tenía valor probatorio de que había cometido algún crimen.


“¿Por qué hicieron una investigación como esa?... ¿Sin apoyo, sin pruebas?”.

Esto dicen las pruebas contra Cienfuegos

Los documentos exhibidos incluyen presuntos mensajes de texto interceptados entre el líder del H-2, cártel del narcotráfico localizado en la costa del Pacífico en el estado de Nayarit, y un alto ayudante, que supuestamente sirvió como intermediario con el general, que a menudo se conoce como “El Padrino” y en un momento dado como “Salvador Sinfuego Sepeda”.

En una conversación, Daniel Silva, el “H-9” dice a su jefe, Francisco Patrón Sánchez el “H-2” que había sido recogido por hombres con cortes de cabello estilo militar, y llevado a la sede de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para una reunión con “El Padrino”.

Silva manifestó a su jefe que “El Padrino” le dijo:


“Ahora estaremos haciendo grandes cosas contigo… lo que has hecho es de poca monta”.

Patrón Sánchez dijo que quería, sin ser molestado, rutas para enviar drogas desde Colombia, a lo que Silva respondió:


“Él dice que en tanto él esté aquí, tú serás libre… que él nunca llevará a cabo operaciones fuertes” o redadas.

Silva Garate dijo a su jefe que “El Padrino” le dijo eso, “puedes dormir tranquilo, ninguna operación te va a tocar”.

Otros intercambios muestran a “El Padrino” presuntamente ofreciendo conseguir un bote para ayudar a transportar drogas, presentando a los traficantes con otros oficiales y reconociendo que ayudó a otros narcotraficantes en el pasado.

El Departamento de Justicia de EE.UU. emitió una declaración diciendo que todavía podría reanudar el enjuiciamiento de Cienfuegos si México no lo hace.

Y en una declaración del jueves por la noche, la Fiscalía General de la República (FGR) fue más allá de simplemente anunciar que estaba cerrado el caso al limpiar al general por completo.

“El general Salvador Cienfuegos Zepeda nunca tuvo ninguna reunión con la organización criminal investigada por las autoridades estadounidenses, y que tampoco tuvo ninguna comunicación con ellas, ni realizó actos para proteger o ayudar a esas personas”.

Dijo que no se había encontrado que Cienfuegos tuviera ingresos ilícitos o anormales, ni se encontró ninguna evidencia “de que él hubiera emitido ninguna orden para favorecer al grupo criminal en cuestión.”

Gladys McCormick, profesora asociada de historia en la Maxwell School of Citizenship and Public Affairs de la Universidad de Syracuse, dijo a Associated Press (AP) que la única sorpresa fue que México no hizo un mejor espectáculo de investigación en Cienfuegos.

“Uno pensaría que al menos habrían seguido adelante con alguna apariencia de investigación, incluso si fuera sólo para poner un poco de escaparate en la ilusión de que el estado de derecho existe”, dijo McCormick.

“Desde el lado mexicano, esto señala el profundo control que tienen los militares como institución en el poder”. 

López Obrador ha dado a los militares más responsabilidad que cualquier presidente en la historia reciente, confiando en ella para construir proyectos masivos de infraestructura y, más recientemente, para distribuir la vacuna contra COVID-19, además de ampliar las responsabilidades de seguridad.

Cienfuegos fue arrestado después de que fuera acusado en secreto por un gran jurado federal en Nueva York en 2019. Fue acusado de conspirar con el cartel H-2 para contrabandear miles de kilos de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana mientras era secretario de defensa de 2012 a 2018.

A pesar de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos envió a Cienfuegos a casa, el Congreso de México aprobó unas semanas más tarde una ley que restringirá a los agentes de EE.UU. en México y eliminará su inmunidad diplomática.

Mike Vigil, ex jefe de operaciones internacionales de la Administración de Control de Drogas, dijo que limpiar a Cienfuegos “podría ser la gota que colma el vaso en cuanto a la cooperación entre Estados Unidos y México en actividades antidrogas.”

“Estaba predestinado que la justicia mexicana no avanzaría en el procesamiento del general Cienfuegos”.

“Manchará en gran medida la integridad de su sistema judicial y a pesar de la retórica política de querer eliminar la corrupción, obviamente no es así. Se ha violado considerablemente el estado de derecho”.

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