Cristina Montserrat Hendrickse es una abogada trans que trabaja como docente en una escuela de Buenos Aires. Como ella, otros catedráticos y ciudadanos argentinos están inconformes con una nueva medida impuesta por el gobierno capitalino.

Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dio a conocer que limitarán el lenguaje inclusivo dentro de las aulas y en las comunicaciones oficiales de las escuelas con el fin de no modificar el español.

Según explicó, van a limitar el uso del @, la X y la E como medida de respuesta a los bajos rendimientos que alumnos de séptimo y tercer grado obtuvieron en Comprensión de Lectura en las evaluaciones de 2020 y 2021.

“Con base a la experiencia y a las estadísticas, estamos convencidos de que los chicos que están aprendiendo a leer y a escribir primero tienen que dominar las normas del español”, remarcó el funcionario.

Aunque Rodríguez Larreta dejó en claro que a su vez promoverán guías para todos los niveles para saber comunicarse de manera inclusiva sin modificar la lengua, Hendrickse aseguró a medios locales que en su caso no va a ceder a las peticiones del gobierno.

“No voy a ceder frente a la pretensión de hablar negando las diversidades de género a las cuales orgullosamente pertenezco como mujer trans. No voy a autocensurarme, autonegarme y autoinvisibilizarme”, dijo a Presentes.

Bajo esa misma línea, Jaime Perczyk, ministro de Educación de Argentina, cuestionó la decisión del jefe de Gobierno, argumentando que desde 1918 en su país hay libertad de cátedra.

A su vez, Nicolás Trotta, exministro de Educación, señaló que prohibir el lenguaje inclusivo le parece desatinado, como también jamás estaría de acuerdo con imponerlo en las aulas, pues “la prohibición nunca es una herramienta”, dijo a Radio con Vos.

Para Óscar Abad, internacionalista de la UNAM, la limitación del lenguaje inclusivo es una decisión errónea desde el punto de vista político pero también desde lo social, pues va en contra de “nuestro propio progreso”.

“Ha habido muchos grupos y sectores sociales que históricamente se han visto reprimidos, relegados, hechos a un costado, pero que en recientes fechas han vivido procesos de reivindicación en todo el mundo.

“Entonces, el negar esa realidad es ir en contra de estos procesos de evolución que permiten generar sociedades cada vez más incluyentes, libres, armónicas, y en ese sentido el intentar vincular el lenguaje inclusivo con el atraso educativo es un mal análisis de lo que realmente implica la educación”, dice en entrevista.

De acuerdo con el también docente de la Universidad Anáhuac, lo que se debería estar ejecutando es educar a las futuras generaciones para que cada vez sean más respetuosas y tengan una mayor conciencia social del tipo de realidad en la que se desenvuelven.

Golpe político en Buenos Aires

La decisión de Horacio Rodríguez Larreta de limitar el lenguaje inclusivo se dio en una época en la que su nombre es uno de los más sonados en Argentina para competir en las elecciones presidenciales de 2023. Sin embargo, las críticas más recientes en su contra podrían jugarle negativamente.

Al respecto, Óscar Abad comparte que sin duda su última medida debería de repercutir en sus aspiraciones a futuro, sobre todo si se considera que en la región cada día se buscan a representantes mucho más progresistas.

“En general me parece que su decisión puede ser un error de cálculo político que va a repercutir en las aspiraciones de los líderes que estén apoyando este tipo de instancias. Ahora lo que se requiere son liderazgos mucho más acordes con las exigencias y demandas de esta sociedad”, señala.

Además, el también egresado del Instituto de Estudios Políticos Sciences-Po en Francia añade que medidas como las del jefe de Gobierno lo único que podrían ocasionar es un rechazo y disgusto sobre todo con las nuevas generaciones, que es donde se debería poner mayor atención.

“Si a estas nuevas generaciones no se les está tomando en cuenta sus demandas, sus exigencias, su sentir, eso va a repercutir en un escaso apoyo para los futuros ejercicios democráticos no sólo en Argentina, sino en otras partes del mundo”.

Será en cuestión de meses que se verificará la aceptación o rechazo que vaya teniendo la última medida de Rodríguez Larreta, y si en efecto funcionará o no para aumentar los niveles de comprensión lectora en los estudiantes argentinos más jóvenes.

También puedes leer: Es el turno de Argentina para presidir la CELAC