Jeanine Añez, opositora en la mira bolivariana

Se espera que la expresidenta interina, Jeanine Añez, llegue a una reconciliación con el gobierno actual para mejorar su estado legal, de lo contrario, a pesar de solicitar ayuda de organismos como la OEA para salir de prisión, es poco probable que lo logre; además de que su papel político en el país, es cada vez menos relevante
Fernanda Muñoz Fernanda Muñoz Publicado el
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En noviembre de 2019, el panorama que planteó Jeanine Añez al frente de Bolivia era más que positivo. Tras asumir la presidencia, aseguró que la democracia y la paz regresarían a su país; sin embargo, ese escenario fue todo lo contrario.

Hoy, la expresidenta interina -y una de las opositoras más destacadas del gobierno de Evo Morales– enfrenta cuatro meses de prisión. Está acusada de “terrorismo, sedición y conspiración” por la crisis política que se vivió hace casi tres años y que provocó la salida de Morales de su nación.

En caso de salir libre de prisión, especialistas consideran que Añez no volvería a tener un papel político relevante en Bolivia debido a su poca popularidad

“Me envían cuatro meses detenida para esperar el juicio por un ‘golpe’ que nunca ocurrió. Desde aquí llamo a Bolivia a tener fe y esperanza. Un día, entre todos, levantaremos una Bolivia mejor”, señaló Añez desde sus redes sociales.

A la exsenadora se le señala de protagonizar un golpe de Estado por asumir la presidencia bolivariana en 2019 aún cuando no contaba con una mayoría legislativa, pero que decidió llevar a cabo por un supuesto fraude electoral y las protestas que habían al respecto.

Dora Isabel González Ayala, internacionalista de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, comparte que esta detención suscitada el pasado 12 de marzo era un acto ya esperado, “era lógico que iba a suceder”.

De acuerdo con la académica, al llegar un gobierno ligado al expresidente Evo Morales, del partido Movimiento al Socialismo (MAS), la detención de Janine era un acto esperado porque no se iba a permitir que un suceso como el que ella protagonizó quedara sin atender.

“Después de las elecciones (del pasado noviembre), en las que quedó una persona a favor del presidente anterior, la detención de Añez vino a reafirmar un acto que quedó totalmente fuera de lugar, sin ningún aval político. Era un golpe de Estado suave, digámoslo así, que básicamente fue poco afortunado y mal diseñado, porque ella simplemente se quedó sola”, comparte González Ayala.

En ese sentido, la especialista considera que son pocas las posibilidades de que Jeanine quede en libertad. En caso de que eso suceda, sería un “chivo expiatorio” para algunas otras cosas que hayan quedado sueltas.

En la política también existe la suerte y los actos inesperados, pero lo veo muy difícil en este caso, creo que más bien podrían mantenerla como chivo expiatorio
Dora Isabel González AyalaInternacionalista de la FES Acatlán

La vía de escape de Jeanine Añez

Para intentar hallar una solución a su situación legal, el pasado 13 de marzo Jeanine Añez envió dos cartas, una a Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), y otra más a Michael Dóczy, embajador de la Unión Europea en Bolivia.

En los oficios, la expresidenta interina pidió que estos organismos envíen misiones oficiales de observación para que evalúen “de manera objetiva e imparcial la ilegal aprehensión de la cual hemos sido víctimas mi persona y mis dos exministros”, Álvaro Coímbra, exministro de Justicia, y Rodrigo Guzmán, de Energía.

Ante esto, la OEA dio a conocer un comunicado este lunes 15 en el que considera necesario, entre otras cosas, la liberación de todos los detenidos hasta contar con los procesos y mecanismos imparciales para determinar responsabilidades, y una comisión internacional para investigar los casos de corrupción desde el último periodo de gobierno del expresidente Evo Morales hasta la actualidad.

Respecto a las misivas de Jeanine, Norma Soto Castañeda, internacionalista de la Universidad La Salle, asegura que Añez recurrió a estos organismos para protegerse, ya que sabe que toda la fuerza del MAS va contra ella.

Para evitar ese enfrentamiento y que la situación vaya en aumento, la también catedrática considera que la única opción viable para la exsenadora es que haya un diálogo con el actual gobierno de Luis Arce, una reconciliación con sus opositores.

“Solamente esa negociación a través del diálogo y reconciliación va a propiciar que ella pueda salir de la cárcel, es decir, que las dos partes reconozcan hasta qué punto tuvieron culpa, porque también es cierto que Evo Morales ya llevaba 14 años en el poder y quería seguir, pero la Constitución señala que sólo puede haber dos mandatos seguidos”, destaca Soto Castañeda.

Pero aunque esa reconciliación pueda llevarse a cabo, es poco probable que Jeanine regrese a la vida política debido a la escasa popularidad que consiguió con el pueblo bolivariano durante su mandato.

En la última encuesta presentada antes de las elecciones generales, Añez contaba sólo con el 10.6 por ciento del apoyo de los ciudadanos, mientras que Arce con el 40.3

“Durante su gobierno como presidenta interina no alcanzó el ranking suficiente para convencer a los propios ciudadanos de que pudieran votar por ella. Quizá hoy quedaría en un puesto de diputación, pero no en una contienda política más fuerte, sino algo secundario”, admite la especialista.

Finalmente, tanto Soto Castañeda como González Ayala consideran esencial no perder de vista las acciones del gobierno ante este caso, así como la apertura que pudiera darse con el jefe de Estado, Luis Arce.

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