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Covid-19

Japón, la excepción asiática del Covid-19

Mara Echeverría

El país asiático implementó un confinamiento menos estricto pero orientó sus esfuerzos en detectar a portadores del virus con lo que logró evitar un colapso de su sistema de salud


Jul 8, 2020
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Japón logró mitigar al coronavirus. A pesar de ser un país que comparte fronteras con China, el país asiático es uno de los países con un menor número de muertes de la región, pese a que tiene un alto número de habitantes de la tercera edad, uno de los grupos vulnerables de la pandemia.

Japón registró el primer caso de coronavirus el 16 de enero, un hombre de 30 años que había visitado Wuhan, la provincia china en donde inició la pandemia, de acuerdo con la información que dio a conocer el Ministerio de Salud.

Desde entonces, el país asiático registra más de 19 mil 981 infectados de COVID-19 desde que inició la pandemia y 978 decesos. Pese al alto número de residentes, hay 159 contagios por cada mil habitantes, de acuerdo con datos oficiales.

El país tiene cerca de 126.5 millones de habitantes, por lo que la densidad poblacional es de 335 habitantes por cada kilómetro cuadrado. Aunque este indicador es alto, el gobierno no determinó un confinamiento total y echó a andar una estrategia sanitaria que difiere de las medidas emprendidas por países vecinos, entre ellos China.

Shinzō Abe, primer ministro de Japón, declaró estado de emergencia en  todo el país para frenar el traslado transfronterizo de la gente, el 16 de abril, después de que terminaron las festividades de primavera. Los japoneses se reunieron en parques públicos como parte de su tradición de observar los cerezos que florecen en los árboles. Fue hasta el 29 de abril cuando las autoridades decidieron posponer los juegos olímpicos.

El país registró un rebrote de coronavirus el 26 de junio al registrar 100 nuevos contagios, pero aún mantiene un bajo número de víctimas mortales a causa de la pandemia.

Antes a la fecha, sólo había restricciones en algunas ciudades como Tokio, dado que las autoridades apostaron por una estrategia que consistió en ubicar a los enfermos, aislarlos y evitar tener un alto índice de mortalidad.

El centro de la estrategia de Japón

Las autoridades niponas emprendieron una fuerte estrategia para detectar a las personas portadoras del COVID-19. A partir de que reportaron los primeros brotes orientaron sus esfuerzos en detectar desde donde provenían los contagios.

Esta estrategia incluyó la realización de test para detectar la enfermedad y hasta la fecha han realizado más de 509 mil 993 pruebas, de los cuales 19 mil 981 han dado positivo al virus, de acuerdo con el último informe del Ministerio de Salud.

La aplicación de estas pruebas también considera a los viajeros, lo que ha permitido identificar a 338 personas con COVID-19 en los aeropuertos, quienes han sido puestos en cuarentena por las autoridades de salud.

Para diversos especialistas, esta estrategia de rastreo de posibles contagios, aplicar las pruebas y aislar a los enfermos es una de las medidas que permiten a los gobiernos reducir el riesgo de contagios.

A esto se suma que, por las características culturales, los japoneses son una población que aplica el distanciamiento social, tienen hábitos de higiene y, debido a los altos índices de contaminación, el uso de cubrebocas está muy arraigado.

A esto se suma que el país aplicó otras medidas como cerrar escuelas, las fronteras y recomendar a la población a evitas las aglomeraciones, lo cual ayudó a contener la propagación de la enfermedad entre la población.

Algunas voces declaran que el gobierno japonés logró que la transmisión del virus fuera más lenta, dado que, después de las festividades de primavera, los casos de COVID-19 han ido en aumento en la nación asiática.

Las autoridades sanitarias de Japón han logrado que sistema de saludo no se haya visto rebasado con la pandemia, como ha ocurrido con otros países en el mundo. Esto también es resultado de que cuentan con infraestructura hospitalaria.  En el país hay 13 camas de hospital por cada mil habitantes, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

Por ahora, las autoridades sanitarias han aprobado el uso de Remdesivir, un medicamento para tratar la influenza, para atender a pacientes con COVID-19y como parte de los tratamientos experimentales que han manejado diferentes países.

En el mismo caso que en la región, Japón enfrenta una segunda oleada de coronavirus  y su capital se encuentra como epicentro de la pandemia, con seis mil 973 casos confirmados de coronavirus.

Sin embargo, el país mantiene la estrategia que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la que permite enfrentar de forma eficaz la emergencia sanitaria que el coronavirus trajo consigo-

“Encontrar, aislar, evaluar y atender cada caso, y rastrear y poner en cuarentena a cada persona con la que un infectado entró en contacto”, declara el Tedros Adhanom, director general de la OMS.

También puedes leer: Farmacéutica japonesa comenzará pruebas de vacuna contra COVID-19 en humanos


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