Desde el último piso de un edificio de tres niveles, ubicado en el noreste de Siria, un hombre manejaba las actividades de todo el grupo terrorista Estado Islámico (EI), o ISIS.

Se trataba de Abu Ibrahim al-Qurashi, también conocido como Hajji Abdullah, el líder del grupo, quien para realizar su trabajo de manera secreta, evitaba a toda costa salir de casa, contactándose con su equipo a través de mensajeros que entraban y salían del lugar.

Su única actividad, de acuerdo con altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos que vigilaron por semanas a Abdullah, era salir a su azotea para orar, escudando su seguridad con la presencia de otras familias que habitaban en la misma construcción.

La madrugada de este jueves, las fuerzas militares estadounidenses arribaron al lugar mientras que eran monitoreadas desde la Casa Blanca, donde el presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris recibían informes en tiempo real por parte del Secretario de Defensa, el presidente del Estado Mayor Conjunto, y el comandante del Comando Central de Estados Unidos.

Después de casi dos horas desde su llegada, su tarea específica de abatir al líder se logró. Sin embargo, minutos antes, para proteger a las familias que habitaban el edificio, los militares hicieron un llamado para que salieran, a lo que respondieron de manera casi inmediata, entre ellos ocho niños.

Al acceder al sitio, “en un acto final de cobardía y desprecio por la vida humana, Hajji Abdullah detonó una explosión significativa que lo mató a él y a varias personas, incluidos su esposa e hijos”, detalló el gobierno estadounidense, añadiendo que el representante del ISIS prefirió fallecer en lugar de enfrentarse a la justicia o luchar por su propia cuenta.

Pero además del líder del EI, en el segundo piso del mismo edificio se encontraba uno de sus colaboradores, quien al intentar enfrentarse con los uniformados junto a su esposa, fueron asesinados en el transcurso de la operación, además de un aproximado de 14 personas aún sin identificar.

Ante los actos de las fuerzas militares, Joe Biden, quien estaba enterado de estos movimientos desde diciembre pasado, se dijo satisfecho con las labores de su equipo, puntualizando que gracias a la valentía de las tropas, “ese horrible líder terrorista ya no existe”.

El presidente Joe Biden estaba enterado de los movimientos de sus fuerzas militares contra el líder del EI desde diciembre pasado

Al respecto, el doctor Francisco Daniel Abundis, profesor del Departamento de Relaciones Internacionales, Economía y Ciencia Política del Tecnológico de Monterrey, campus Guadalajara, opina que sin duda este movimiento representó un golpe bastante fuerte para el ISIS, sobre todo porque ya estaba en un momento muy vulnerable tras la muerte de su exlíder Abu Bakr alBaghdadi en 2019, y la llegada de los rusos al territorio sirio.

Ante ese panorama, el también especialista en temas de Oriente Medio ve poco probable que el grupo terrorista responda de manera contundente al ataque de este jueves, pues no se espera más allá de un comunicado o reacciones en redes social con una política antioccidental, antiAmérica, e incluso antiBiden.

“Podríamos encontrar algunas amenazas en el transcurso de las horas, pero más allá de eso me parece que no habrá otra respuesta, porque (el EI) no está en posición de hacerlo (…) Sabemos que parte de su financiamiento provenía en gran medida de actividades que ahora no puede seguir haciendo, como los secuestros, extorsiones, además del tráfico y contrabando de antiguedades”, apunta el académico.

Con esa situación, se prevé que al menos hasta mediano plazo dentro de los miembros que quedan en el grupo surjan nuevos líderes, llevando incluso a ISIS a una mutación donde pueda cambiar de nombre, ideología, mas no desaparecer por completo.

Por otro lado, el doctor Abundis agrega que de parte de Estados Unidos tampoco se espera otra reacción contundente, ya que por el momento la administración demócrata está más ocupada en otros temas de política exterior y asuntos internos, como es el caso de Ucrania y Rusia, y las elecciones intermedias de noviembre próximo.

Abatimiento de lider de ISIS ¿Estrategia política?

El abatimiento del líder del EI, Hajji Abdullah, llega en un momento crucial para Joe Biden y Kamala Harris, tomando en cuenta que, a un año de haber tomado posesión, no se encuentran con la misma popularidad que cuando inició su mandato.

De acuerdo con datos registrados por la empresa consultora Morning Consult, la aprobación del presidente fue disminuyendo a partir del 1 de septiembre de 2021, días después de tomar la decisión de retirar a sus tropas de Afganistán luego de 20 años de guerra, un movimiento que finalmente ocasionó el regreso del Talibán a aquel territorio.

Con ese panorama, el doctor Abundis no descarta que el último movimiento en el noroeste de Siria esté relacionado con la búsqueda de legitimidad que han perdido en los últimos meses los líderes estadounidenses, y así hacer destacar sus figuras.

“Me parece que esto va de la mano sobre todo en un momento de búsqueda de mayor legitimidad, donde tanto Biden como Harris están pasando por un mal rato”, dice el doctor.

En ese sentido, será cuestión de tiempo para ver la reacción de los ciudadanos norteamericanos ante las más recientes acciones de sus representantes.

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