Desde hace seis meses y medio, la invasión de Rusia a Ucrania ha sido criticada por la mayoría de los gobiernos del mundo debido a la intromisión a un país independiente y a la violación de los derechos humanos de su población.

Al igual que otros Estados, México es una de las naciones que ha defendido la libertad de las y los ucranianos, llevando al gobierno federal a proponer recientemente una iniciativa para encontrar la paz.

El pasado 16 de septiembre, como parte de su discurso por el 212 Aniversario del Grito de la Independencia, el presidente Andrés Manuel López Obrador detalló que sería en la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas que el canciller Marcelo Ebrard presentaría la propuesta, en espera de que sea exitosa.

El plan del político tabasqueño consiste en crear un comité para el diálogo y la paz, el cual estaría integrado con la participación de Narendra Modi, primer ministro de la India; António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); y el papa Francisco.

“La misión pacificadora debe buscar de inmediato el cese de hostilidades en Ucrania y el inicio de pláticas directas con el presidente (Volodimir) Zelenski y (Vladimir) Putin”, dijo López Obrador.

Adicionalmente, el comité tendría que conseguir pactar una tregua de cuando menos cinco años en favor de la paz entre todas las naciones, con el fin de dedicar ese tiempo a enfrentar los problemas económicos y sociales que “aquejan y atormentan a los pueblos del mundo”.

Según detalló el jefe de Estado, el comité se creará siempre y cuando las figuras señaladas estén de acuerdo, así como los integrantes de la Asamblea General de la ONU.

“Pensamos que de este modo se puede crear un ambiente de paz y tranquilidad que permita dedicar todo el esfuerzo de los gobiernos a atender los problemas de pobreza, salud y violencia que se padecen en todos los continentes y hacer frente al fenómeno migratorio de una forma humanitaria y fraterna (…) Ojalá tengamos éxito con esta iniciativa, pero aunque suceda lo que suceda, nunca será en vano luchar por la justicia y por la paz”, dijo el mandatario.

A pesar de sus intenciones, la propuesta del político mexicano no tuvo el recibimiento que esperaba por parte del gobierno de Ucrania. Myjailo Podolyak, asesor del presidente Zelenski, calificó la iniciativa de López Obrador de “plan ruso”, pues según argumentó, con esta propuesta se buscaría mantener a millones de personas ocupadas para darle a Rusia el tiempo suficiente para renovar sus reservas ante una próxima ofensiva.

Óscar Abad, internacionalista de la UNAM, opina que a pesar de que el pronunciamiento del presidente intenta fomentar el alcance de la paz, se queda muy limitado al momento de no atacar de manera decidida las causas de la guerra.

“El mensaje tendría que ser mucho más decidido en condenar enérgicamente la actitud agresiva e invasiva que realizó en este caso el gobierno ruso”, detalla.

De igual manera, añade que el mensaje del morenista pudo no tener la fuerza que esperaba porque con su iniciativa el conflicto en Ucrania se tendría que detener hasta el punto en el que se encuentra ahora: sin un retiro total de las tropas rusas, con miles de muertos y heridos, y una infraestructura destruida.

Sobre la paz en Ucrania que propone AMLO, ‘el contexto no fue el ideal’

A pesar de que la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador llegó a los oídos del gobierno de Ucrania, el contexto en el que el mandatario expuso su iniciativa no fue el mejor, de acuerdo con Abad.

Para él, en lugar de dar a conocer una medida “de tal trascendencia” en el marco de la Independencia de México, se debió haber expuesto ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

“El mensaje intenta ser bueno, pero lamentablemente no toca las fibras ni tampoco se da en un escenario propicio para fomentar el eco de carácter multilateral que requiere una iniciativa de tal trascendencia”, señala.

A diferencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el también docente de la Universidad Anáhuac destaca que el mensaje del mandatario se debió exponer en el Consejo debido a su relevancia y al papel que actualmente México tiene dentro de este organismo.

“El problema de llevar la iniciativa a la Asamblea General es que éste no es el órgano decisorio más importante de Naciones Unidas. El aparato decisorio es el Consejo de Seguridad.

“Creo que (el presidente) debió haber planteado que este pronunciamiento se debió haber llevado al Consejo a través del embajador que actualmente nos representa, considerando además que México tiene un escaño como miembro no permanente. Eso hubiera tenido mucho mayor eco”, sostiene.

Será cuestión de tiempo para conocer la postura que tengan los integrantes de la Asamblea General de la ONU ante la propuesta de López Obrador, previendo que en un inicio sea plausible el respaldo de México le demuestra a las y los ucranianos.

Te puede interesar: “Es un plan de Rusia”, asesor de Zelenski critica propuesta de pacificación de AMLO para Ucrania y Rusia