El descontento general de los colombianos por las condiciones económicas derivadas de la pandemia de COVID-19, aumenta la tensión por la reforma tributaria que impulsa el Gobierno de Iván Duque en Colombia, uno de los proyectos más ambiciosos e importantes de su administración.

Centrales obreras, profesores, organizaciones civiles, indígenas y otros sectores inconformes rechazan el proyecto que está en curso en el Congreso por considerar que castiga a la clase media y es inoportuno en plena crisis desatada por la crisis del coronavirus.

Es así que miles de manifestantes respondieron a los llamados de los sindicatos más grandes de Colombia y ayer llenaron las calles de todo el país para manifestarse.

La reforma fiscal propuesta originalmente estaba destinada a recaudar alrededor de 23 billones de pesos colombianos, equivalente a 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), para financiar proyectos sociales derivados de la pandemia.

Sin embargo, este miércoles el viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, dijo que el Gobierno podría reducir la suma prevista a 18 billones o 20 billones de pesos colombianos, ya que busca generar consenso entre los legisladores.

Asimismo, ante la controversia que ha causado la propuesta, el Gobierno anticipó que cederá en algunas peticiones: no cobrará el impuesto a las ventas de 19 por ciento a los servicios funerarios ni a los servicios públicos de agua, gas y electricidad, confirmó el funcionario de finanzas.

De acuerdo con The Associated Press (AP), aún con los anuncios gubernamentales, los sindicatos piden que el Gobierno retire la reforma tributaria o que el Congreso no la apruebe.

La presión política ha crecido en los últimos días y las bancadas mayoritarias del Congreso, como los partidos Liberal y Cambio Radical, anunciaron que votarán en contra, a lo que se han sumado partidos de oposición.

AP informó que el expresidente Álvaro Uribe, líder del partido Centro Democrático, hizo a través de su cuenta de Twitter una petición al Ministerio de Hacienda para que se reduzca la reforma tributaria con el fin de lograr un consenso de “pocos artículos, simples, claros, no agresivos, por regla transitorios”, con lo que prevé el impacto político que tiene el proyecto a un año de las elecciones legislativas y presidenciales en el país. “Lean los riesgos a la democracia”, añadió.

Cabe destacar que los manifestantes salieron a las calles pese a que, la noche del martes, un fallo judicial ordenó al Gobierno nacional y a las alcaldías aplazar los permisos de las manifestaciones: “Hasta tanto se implemente un protocolo de bioseguridad o se alcance la inmunidad de rebaño con la vacunación contra la pandemia de COVID-19”.

Lo anterior, debido a que el país atraviesa el tercer pico de contagios: el 25 de abril registró 465 muertes en 24 horas, la mayor cifra durante la pandemia, y acumula 2.8 millones de casos confirmados y más de 72 mil 200 decesos, según el Ministerio de Salud.

El martes el mandatario Iván Duque advirtió a través de sus redes sociales: “Todos tenemos derecho a expresarnos; pero la OMS alertó sobre los momentos difíciles que vivimos por la pandemia. La invitación es a que mañana privilegiemos la salud y la vida, y tengamos la grandeza de deliberar en las instituciones que fueron creadas para ese propósito”.

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