Manifestantes incendiaron ayer un cuartel policial en Kenia, mientras miles protestaban por asesinatos extrajudiciales atribuidos a la policía, días después del hallazgo de los cadáveres de un abogado defensor de derechos humanos, su cliente y otro hombre en un río, y la consiguiente detención de varios agentes.
 
La furia por los asesinatos está al borde de estallar en el país del oriente africano donde los grupos de derechos humanos dicen que los asesinatos por la policía son frecuentes.
 
Cientos de abogados de la Sociedad de Derecho de Kenia marcharon a la sede policial en Nairobi para exigir medidas. Los abogados realizan medidas de fuerza durante toda la semana y la sociedad exige medidas para garantizar que la policía no interfiera en las investigaciones de los asesinatos.
 
El abogado de derechos humanos Willie Kimani, su cliente Josephat Mwenda y el conductor de taxi Joseph Muiruri desaparecieron el 23 de junio. Sus cuerpos fueron extraídos de un río el viernes. (AP)