Un helicóptero militar ruso Mi-18 fue derribado ayer en la provincia siria de Idlib con cinco tripulantes a bordo, cuando regresaba de una misión humanitaria en la asediada ciudad de Alepo, informó el gobierno de Moscú.

La aeronave fue derribada en la noroeste provincia Siria de Idlib cuando regresaba de una misión humanitaria en Alepo, donde el jueves pasado fueron abiertos varios corredores humanitarios para llevar ayuda a cientos de civiles atrapados.

El ministerio no dio detalles sobre cómo y quiénes derribaron el helicóptero militar, sin embargo, rebeldes que luchan contra el régimen del presidente sirio afirmaron ser los autores del ataque. 

“Los cinco miembros de la tripulación a bordo del helicóptero de transporte de Rusia murieron heroicamente en un intento de minimizar las bajas civiles”, confirmó, por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.