Este miércoles Hawai amaneció con las tiendas y supermercados abarrotados por cientos de habitantes que, de último momento, comenzaron a comprar insumos ante la llegada del poderoso huracán Lane, el cual se espera toque tierra entre el jueves y viernes.

Meteorólogos de Estados Unidos prevén para las próximas horas fuertes lluvias, inundaciones y potentes olas que podrían generar caos en las islas.

Aunque el Servicio Metereológico Nacional informó que el huracán se había reducido en las últimas horas a categoría 4, sus vientos de más de 209 kilómetros por hora podrían ser potencialmente catastróficos.

Este miércoles, por la tarde, el huracán se encontraba a 409 kilómetros al sur de Kailua-Kona, moviéndose peligrosamente en dirección noroeste hacia otras islas.

El meteorólogo Chevy Chevalier, de Honolulu, dijo que esperaban que los vientos se fueran debilitando gradualmente aunque ya se emitieron alertas para las islas de Hawai y Maui y advertencias para islas más pequeñas como Oahu, ante los fuertes vientos, torrenciales aguaceros y elevado oleaje.

“Se pronostica que el huracán Lane se acercará peligrosamente a las principales islas hawaianas en los próximos días, con vientos potencialmente devastadores e inundaciones masivas provenientes de la fuerte precipitación”, informó el Servicio Meteorológico Nacional.

Como medidas de precaución, las escuelas públicas cerraron y el gobernador David Ige llamó a los empleados públicos a no trabajar de miércoles a viernes, a excepción de quienes laboran en hospitales o servicios de emergencias.