DUBAI (AP) — Un buque de la Marina Real Británica incautó a principios de año un cargamento sofisticado de misiles iraníes en el Golfo de Omán, revelaron funcionarios el jueves, señalando esto como prueba del apoyo de Teherán a los rebeldes hutíes en Yemen.

La declaración del gobierno británico fue sorprendente porque proporcionó algunos de los hallazgos más sólidos hasta la fecha de que Teherán está armando a los hutíes contra la coalición militar liderada por Arabia Saudí con armas avanzadas que son contrabandeadas a través del Golfo Pérsico.

La embajada británica en Emiratos Árabes Unidos describió la incautación de misiles tierra-aire y reactores para misiles de crucero de ataque terrestre como “la primera vez que un buque de guerra británico intercepta un buque que transporta armas tan sofisticadas proveniente de Irán”.

“Reino Unido continuará trabajando en apoyo de una paz duradera en Yemen y está comprometido con la seguridad marítima internacional para que el transporte marítimo comercial pueda transitar de manera segura sin amenazas de interrupciones”, dijo James Heappey, ministro de las Fuerzas Armadas.

La misión de Irán ante Naciones Unidas no respondió a una solicitud de comentarios.

El anuncio indica una escalada, ya que anteriormente los funcionarios occidentales han evitado declaraciones públicas que culpen a Irán por armar a los hutíes de Yemen con contrabando militar.

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A pesar del embargo de armas impuesto por el Consejo de Seguridad de la ONU a Yemen, desde hace mucho tiempo se sospecha que Irán transfiere fusiles, granadas propulsadas por cohetes, misiles y otras armas a los hutíes desde que comenzó la guerra en 2015. Teherán niega estar armando a los rebeldes, pero expertos independientes, naciones occidentales y expertos de la ONU han rastreado los componentes hasta Irán.

Los hutíes se apoderaron en septiembre de 2014 de la capital yemení, Saná, y llevaron al exilio al gobierno reconocido internacionalmente. Una coalición liderada por Arabia Saudí y apoyada con armamento e inteligencia estadounidenses se unió a la guerra del lado del gobierno en marzo de 2015. La guerra está ahora en un punto muerto sangriento y ha llevado a la nación más pobre del mundo árabe al borde de la hambruna.