¡Tu navegador no soporta JavaScript!
Latitud
imagen principal

OrientePróximo

Golpe a la paz

Rubén Zermeño

En lo que podría ser demagogia y promesas para ganar aceptación de cierto sector judío y cristiano en Estados Unidos, Donald Trump reconoce a Jerusalén como capital de Israel y enciende la mecha en la región


Dic 7, 2017
Lectura 5 min
portada post

Donald Trump incendió el Oriente Próximo y con su fuego avivó un conflicto antiguo entre palestinos e israelíes al tomar la decisión de mudar la Embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a la Ciudad Santa, la cual durante siglos se ha mantenido en disputa por ser un símbolo de ambas religiones, también para el cristianismo.

El día de ayer, el presidente norteamericano, en un discurso desde la Casa Blanca, oficializó lo que había prometido desde campaña: reconocer a Jerusalén como la capital del país.

Estados Unidos se convirtió en el único país del mundo que reconoce a la capital de Israel luego de que en 1980 la ONU llamó a la comunidad internacional a retirar sus sedes diplomáticas tras la anexión israelí de la parte oriente de la urbe

“Por más de 20 años, cada previo presidente de Estados Unidos ha usado la exención a la ley para negarse a mudar la embajada de EU a Jerusalén, o a reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.

“Los presidentes emitieron esas exenciones con la idea de que al retrasar el reconocimiento de Jerusalén se avanzaría en el tema de la paz (…) Sería incorrecto asumir que repitiendo la misma fórmula exacta se va a lograr ahora un resultado diferente o mejor. Por tanto, he decidido que es hora de reconocer oficialmente Jerusalén como la capital de Israel”, dijo al respecto Donald Trump.

Pero lejos de avanzar en el conflicto entre israelíes y palestinos la tensión y el conflicto se avivaron.

Con esta decisión, el socio político de Israel se convirtió en el único país del mundo que reconoce su capital desde 1980, luego de que en 1980 la Organización de las Naciones Unidas llamó a la comunidad internacional a retirar sus sedes diplomáticas tras la anexión iraelí de la parte oriente de la urbe.

Por su parte, los palestinos reclaman esa zona oriental conocida como Jerusalén Este ya que sería la capital de su futuro Estado Independiente.

Tributo… ¿de reelección?

Lo de Trump podría ser pura demagogia y promesas para ganar aceptación de cierto sector judío y cristiano en Estados Unidos, ya que si bien amagó con que trasladaría la embajada, dijo que el proceso tardaría al menos tres o cuatro años, tiempo suficiente para ganar votantes para su reelección.

El motivo que dio la Casa Blanca fue que durante ese tiempo se construiría el edificio de la nueva sede diplomática en el que trabajarán más de mil personas y la cual, según Trump, será “un tributo magnífico de paz”.

Ese tributo y supuesto gesto de paz representó para muchos países y sectores religiosos como una provocación, incluso, el Papa Francisco alertó que Jerusalén pronto podría estar en erupción.

“Hago un fuerte llamamiento para que todos respeten el statu quo de la ciudad, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la ONU”, declaró Francisco.

Jerusalén no es solo una ciudad o una capital, es el epicentro del conflicto palestino-israelí, un lugar dividido por siglos de luchas y ocupaciones hasta que nadie supiera qué parte le corresponde a quien.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, calificó de “hito histórico” la decisión de Trump.

“Estamos profundamente agradecidos al presidente por su justa y valiente decisión”

- Benjamín Netanyahu

Primer ministro de Israel

Netanyahu se comprometió a no cambiar el statu quo de los lugares sagrados y a garantizar la libertad de culto para judíos, cristianos y musulmanes por igual.

“Comparto el compromiso del presidente Trump de avanzar hacia la paz entre Israel y todos nuestros vecinos, incluidos los palestinos. Y seguiremos trabajando con él y su equipo para hacer realidad ese sueño de paz”, agregó Netanyahu.

Al respecto, el líder de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, declaró en un discurso televisado que Jerusalén es la eterna capital del Estado de Palestina y que Estados Unidos ya no podría ser el mediador entre las negociaciones de paz con Israel, después de las declaraciones de Trump.

“(Trump) ha elegido violar todas las resoluciones y acuerdos internacionales y bilaterales y contradecir el consenso internacional expresado por posiciones de varios países en el mundo”

- Mahmud Abbas

Líder de la Autoridad Palestina

Tres días de ira

El Movimiento de Resistencia Islámico (Hamas) declaró que Donald Trump, con esa decisión, estaba abriendo las puertas del infierno ya que el cambio de lugar de la embajada se convierte en una “agresión flagrante contra el pueblo palestino”.

Por ese motivo, cientos de manifestantes se concentraron en Gaza, Palestina, quemando banderas y fotos del presidente estadounidense, dando así comienzo a los tres días de la ira convocados por las fuerzas políticas palestinas.

“Las manifestaciones con ira son un paso en una serie de pasos que nosotros, los países árabes islámicos, vamos a tomar contra la decisión americana de tomar la ciudad de Jerusalén”

- Postura

Movimiento de Resistencia Islámico (Hamas)

La medida puso furiosos a los países árabes de todo Medio Oriente y despertaron manifestaciones e ira en casi todos los lugares.

La Liga Árabe convocó a una reunión de emergencia para el sábado, mientras que Turquía organiza un foro de naciones islámicas para la semana entrante para forjar una posición común contra Trump.

La herida de una llaga muy vieja ya se abrió en Jerusalén y pronto podría volver a sangrar mucho más por la intervención de Estados Unidos.

Comentarios