Japón está a sólo unos pasos de confirmar a su nuevo gobierno, que parece estará a cargo de Fumio Kishida, dejando atrás el corto mandato que protagonizó Yoshihide Suga desde 2020.

El próximo 31 de octubre, los nipones serán llamados a las urnas para votar por el grupo político que liderará el Parlamento en los próximos años, y a su vez a su nuevo primer ministro.

Al frente del grupo más popular, el Partido Liberal Democrático (PLD), al mando desde 1955, están dos candidatos: Fumio Kishida, exrepresentante de Relaciones Exteriores, y Tarō Kōno, encargado de la campaña de vacunación contra el coronavirus en Japón.

De acuerdo con la maestra María Cristina Godos, internacionalista y académica de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, ambos personajes son favoritos para llevarse la contienda, pues mientras Kōno ha ganado una buena impresión por impulsar la vacuna en la mayoría de sus ciudadanos, Kishida es un conocedor de la política exterior.

Pero, independientemente de quién gane, la maestra señala que al próximo ministro le tocará un paquete muy comprometedor por los temas que los anteriores líderes no pudieron subsanar, como la tardía respuesta de Shinzo Abe y Suga en torno al manejo de la pandemia y a la grave crisis económica.

Sin embargo, es el doctor Carlos Uscanga, miembro del Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África (PUEAA) de la UNAM, quien opina que quien tiene mayores probabilidades de quedarse en el poder es Fumio Kishida, debido a su experiencia política.

“Creo que no hay mayor problema para que él pueda mantenerse en el poder (…) Kishida fue canciller, así que tiene toda la experiencia a nivel internacional para gobernar, y si bien no es alguien con un carisma y un perfil que llamen la atención de la mayoría de los electores, se le considera un buen burócrata que ha desempeñado diversos puestos importantes”, asegura el doctor.

En ese sentido, se prevé que a partir del 1 de noviembre Kishida continúe al mando del PLD y de Japón como su primer ministro, aun cuando ya manejaba esos cargos tras relevar a Yoshihide Suga en septiembre pasado, pero que decidió enfrentar de nueva cuenta para revalidar su lugar.

En entrevista, la maestra Godos deja en claro que uno de los puntos más fuertes de este político han sido sus mensajes hacia la gente, pues entre otras promesas ha asegurado que responderá ante la emergencia de contagios por el COVID-19, superará el impacto económico y potencializará a la clase media y a los más desfavorecidos.

“El discurso de Kishida es muy importante, porque con él trata de abatir la imagen que se tuvo de la administración anterior en manos de Suga”, dice la catedrática.

Asimismo, puntualiza que, tras estas elecciones, el próximo gobierno japonés deberá demostrar la capacidad que sigue teniendo su país a nivel internacional y regional, aún cuando ya se sabe que China es el más importante en esa parte del mundo.

“A pesar de que China es el líder, Japón ha sido un actor muy importante de la política exterior de la región y debe demostrar todas esas fortalezas. Por otro lado, tampoco debe olvidar su relación con Estados Unidos para también hacer frente a otros temas”, detalla.

De ese modo, se prevé que, al oficializar los resultados de las próximas elecciones, el primer ministro lleve a cabo una nueva conversación con la administración estadounidense, a fin de mantener estables sus relaciones bilaterales y posiblemente planear un próximo encuentro personal.

Al tomar el poder Fumio Kishida ¿Un futuro sin Yoshihide Suga?

Al celebrarse las siguientes elecciones generales de Japón, los nipones se despedirán de Yoshihide Suga como primer ministro, más no como político.

Luego de que se termine la jornada electoral, se prevé que la mano derecha de Shinzo Abe continúe estando presente como asesor, o siga liderando a Japón pero desde un escaño en el Parlamento.

“Generalmente los exprimer ministros de Japón mantienen su rol como legisladores y hacen política al interior del país y de su partido. Ya si ellos deciden retirarse lo pueden hacer, mantienen su vida privada sin mayor problema (…) Esto en la cultura latinoamericana es diferente, porque siempre el político que sale es objeto de escrutinio y en Japón esto es realmente poco observable”, dice al respecto el doctor Carlos Uscanga.

Por su parte, la maestra María Cristina Godos apunta que, en caso de que el próximo primer ministro, Fumio Kishida, busque renovar a los miembros de su administración, es poco probable que Suga continúe en la esfera política japonesa.

“Kishida había anunciado que tras recibir los resultados de las elecciones iba a tener dentro de su gabinete a gente nueva, y aunque su partido representa la parte conservadora (de Japón), es obvio que vendrá la nueva generación de políticos japoneses”, asegura.

En ese sentido, se espera que sea el mismo Yoshihide Suga quien dé un discurso ante los nipones y declare qué actividades realizará en el futuro.

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