Irak y el resto del mundo van conociendo poco a poco las violaciones que el Estado Islámico (EI) realizó en el país de Oriente Medio durante su estancia y liderazgo en ese territorio.

Conocido por ser un grupo terrorista paramilitar, y uno de los que más actos violentos se ha adjudicado en el mundo, este martes la Organización de las Naciones Unidas (ONU) encontró al menos 202 fosas comunes con restos de miles de cadáveres en las zonas de Irak que fueron controladas por ISIS entre 2014 y 2017.


De acuerdo con la ONU, la fosas comunes fueron encontradas en las provincias de Nínive, Kirkuk, Saladino y Amdar, en el norte y oeste del país. Y aunque aseguraron que puede haber muchas más alrededor del país, pues es la nación donde surgió EI, destacaron que en Mosul, el lugar más pequeño, había restos de ocho cuerpos, mientras que se cree que el más grande está en Jasfa, donde puede haber miles de cadáveres enterrados

“Las fosas comunes documentadas en nuestro informe son un testimonio de las pérdidas humanas, el sufrimiento sustancial y la sorprendente crueldad del grupo yihadista” declaró Jan Kubis, representante especial de la ONU para Irak.

Kubis destacó que las pruebas reunidas por el equipo de Naciones Unidas serán fundamentales para garantizar las investigaciones, procesos y condenas de acuerdo a las normas internacionales. Para ello serán esencial la preservación, excavación y exhumación de las fosas comunes, así como la identificación de los restos de las víctimas.

El líder del Estado Islámico, Abubaker al Bagdadi, proclamó el grupo a finales de 2014 en la ciudad de Mosul, zona considerada para los extremistas como capital de la organización terrorista en Irak, y que fue liberada por las fuerzas de Irán con el apoyo de Estados Unidos en 2017.

Durante esos tres años, los terroristas se encargaron de protagonizar actos violentos en los que terminaron con la vida de miles de personas que pertenecían a minorías éticas y religiosa en Irak.