El Gobierno estadounidense impuso ayer restricciones de visado a los responsables de abusos contra los derechos humanos en Nicaragua, donde más de 120 personas murieron en protestas antigubernamentales.

La portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, aseguró que “la violencia política por parte de la policía y de matones progubernamentales contra el pueblo de Nicaragua, en especial contra estudiantes universitarios, muestra una falta de respeto por los derechos humanos, algo que es inaceptable.

“Estamos enviando un mensaje claro a todos los abusadores de los derechos humanos y aquellos que socavan la democracia, que no son bienvenidos en Estados Unidos”, agregó Nauert.

Las sanciones impuestas afectarán a oficiales de la Policía Nacional, a funcionarios municipales y a un funcionario del Ministro de Salud, porque “dirigen o supervisan la violencia contra quienes ejercen sus derechos de reunión pacífica y libertad de expresión”, aseguró Washington.

La portavoz aseguró que estos funcionarios, quienes dijo que no serán identificados debido a las leyes de confidencialidad, “operaron con impunidad en todo el país”.