Funcionarios de salud de Estados Unidos informaron este martes que cualquier persona que llegue en avión al país tendrá que presentar evidencia de que dio negativo en una prueba diagnóstica de COVID-19

De acuerdo con AP, la orden de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) entrará en vigor el 26 de enero.

El requisito impuesto por los CDC es una ampliación de uno que fue anunciado a finales del mes pasado para los pasajeros provenientes del Reino Unido.


Estados Unidos es el país más afectado por el coronavirus con más de 22 millones de casos confirmados hasta la fecha, incluidas más de 375.000 muertes

Las nuevas medidas están diseñadas para intentar evitar que los viajeros traigan nuevas variantes del virus, las cuales pueden propagarse con mayor facilidad, de acuerdo con los científicos.

Lee: Registran muerte de bebé por coronavirus en Estados Unidos

Las personas que lleguen por avión deberán realizarse una prueba de COVID-19 dentro de los tres días previos a su vuelo hacia Estados Unidos y que entreguen evidencia escrita del resultado de dicha prueba a la aerolínea. Los pasajeros también pueden entregar documentación de que ya tuvieron la infección y se recuperaron.

“Las pruebas no eliminan todo el riesgo”, dijo en un comunicado el director de los CDC, Robert R. Redfield. “Pero cuando se combina con un periodo de cuarentena y las precauciones diarias, como usar mascarilla y distanciamiento social, puede hacer que el viaje sea más seguro, saludable y responsable al reducir la propagación en aviones, aeropuertos y destinos”.

A finales de diciembre de 2020, el gobierno de Canadá indicó que exigirá a todos los viajeros que ingresen en avión al país la presentación de una prueba de coronavirus negativa realizada como máximo 72 horas antes del viaje.

El ministro de Asuntos Intergubernamentales, Dominic LeBlanc, confirmó la noticia y señaló que la medida fue adoptada hoy tras una reunión de emergencia del Gobierno.

Te recomendamos: Joe Biden, presidente electo de Estados Unidos, recibe la vacuna contra el COVID-19