Con luces navideñas cubriendo edificios y casas, y pinos decorando las calles, desde hace semanas los estadounidenses han estado celebrando la época decembrina. Sin embargo, no todos han tenido la misma oportunidad. A diferencia del norte y sur de Estados Unidos, en el este del país media docena de estados han vivido días catastróficos con la llegada de al menos 30 tornados, los cuales dejaron a su paso personas sin vida, extraviadas y daños materiales irreparables.

Illinois, Missouri, Arkansas, Tennessee, Mississippi y Kentucky, fueron los estados más agraviados por los fenómenos naturales, siendo el último en el que el gobierno federal ha puesto mayor atención, debido al registro de 74 fallecidos y 109 desaparecidos, según los últimos datos registrados al cierre de esta edición.

De acuerdo con Andy Beshear, gobernador de Kentucky, mientras que las personas detectadas sin vida rondaban entre los cinco meses y 86 años de edad, 18 de los cuerpos encontrados seguían sin ser identificados al día de ayer.

Según declaró el presidente Joe Biden, Beshear le aseguró que su estado parecía una zona de guerra, “pero peor”.

Ante las declaraciones del gobernador, Biden aprobó una Declaración de Desastre en Kentucky, con la cual se podrán aplicar distintas medidas a través de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), con el fin de atender a todas las personas perjudicadas.

Entre las medidas que implementará la agencia de gobierno en el estado este será el despliegue de equipo de búsqueda y rescate urbano, así como la entrega de 30 mil comidas y más de 45 mil litros de agua.

“Este es uno de esos momentos en los que no somos demócratas ni republicanos. Suena a hipérbole, pero es real. Todos somos estadounidenses (…) Así que le digo a todas las víctimas: están en nuestras oraciones, así como todos los socorristas, el personal de emergencia y todos los que ayudan a sus compatriotas”, dijo Biden ante la prensa, antes de confirmar su viaje a Kentucky el día de mañana para apoyar a las autoridades.

Tomás Milton Muñoz, profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, opina al respecto que siempre es importante la presencia de un mandatario en situaciones como esta, así como el envío en mensajes concretos, sólidos, y a la vez solidarios.

“No se trata de ir a sacarse la foto en el lugar donde ocurrió el desastre, sino coordinar junto con el gabinete los elementos más importantes para atender a la población afectada (…) Además, es esencial dejar en claro a las personas que el gobierno está con ellas, trabajando por su bienestar tras esta desgracia”, apunta.

Además, Milton Muñoz asegura que la administración federal de Estados Unidos no debe dejar pasar la oportunidad de que Biden acuda a las zonas afectadas, sobre todo en estos momentos en los que se encuentra muy desfavorecido en las encuestas.

El pasado 7 de diciembre, la empresa Morning Consult registró que el líder demócrata tenía una desaprobación del 48 por ciento, la cual aumentó 20 puntos desde que tomó posesión a inicios de este año.

“Por temas como la migración, la crisis del fentanilo y la alta inflación, que son rubros que la oposición ha hecho suyos, es importantísimo que Biden siga demostrando liderazgo dentro de su propio país para de alguna manera también revertir en cierta parte esta baja de popularidad”, dice el académico.

Impulso medioambiental ante tornados y catástrofes

Además de las medidas de urgencia que debe implementar el gobierno norteamericano en los estados perjudicados por los tornados, como la construcción de hogares y la entrega de comida, no debe dejar de lado la importancia de luchar contra el cambio climático, que en cierto sentido fue lo que ocasionó las catástrofes por los tornados.

De ese modo, aparte de reforzar los compromisos federales que hasta ahora Joe Biden ha dado a conocer en eventos como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), como eliminar el consumo de carbón, podría también atender acciones a menor escala pero igual de importantes.

En entrevista, la bióloga Gabriela Jiménez Casas, del Instituto de Ecología de la UNAM, comenta al respecto que son las acciones hormiga las que deberían reforzarse en los países para así luchar contra el cambio climático, y a su vez evitar a largo plazo catástrofes como las registrados en los estados norteamericanos.

“Si se impulsan las acciones hormiga, como reciclar y reutilizar, y aparte se usan más transportes limpios, se tendrá un mejor resultado si además todo esto va guiando por una campaña de parte del gobierno en la que se enfoque en la comunicación de la ciencia”, dice Jiménez Casas.

Para impulsar los procesos comunicativos entre los ciudadanos y académicos, y así hacerles entender la importancia de cuidar su entorno para evitar catástrofes meteorológicas, la bióloga sugiere conversatorios y talleres, donde las personas comprendan sin necesidad de tecnicismos, sino de manera agradable.

“Si el gobierno tuviera una campaña de este estilo, mucho más digerible, sería excelente para los académicos para así acercarnos mucho más a la gente y esta entienda todo lo que implica el cambio climático en su entorno”, agrega.

En ese sentido, se prevé que la administración estadounidense atienda las consecuencias que dejaron los tornados en seis de sus estados, pero no sólo con el despliegue de rescatistas, sino desde fondo, reforzando el sector educativo en materia medioambiental.

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