“Después de mi elección, se habló mucho de un Estados Unidos posracial. Esa visión, aunque bienintencionada, nunca fue realista. Porque la raza sigue siendo una fuerza potente y a menudo divide a nuestra sociedad”

Barack Obama

El presidente Barack Obama aseguró este martes que Estados Unidos es más fuerte ahora que cuando comenzó su mandato en 2009, pues se lograron importantes avances en la salud y la economía del pueblo estadounidense.

En su último discurso como presidente, Obama dijo desde Chicago que el cambio se logra con la voluntad y el trabajo de todos los estadounidenses, fue así como se logró sacara a Estados Unidos de una de sus peores recesiones económicas, afirmo.

La democracia realmente funciona si los políticos toman en cuenta al pueblo, en eso me quiero enfocar este noche, en el estado de nuestra democracia”, dijo Obama, quien aseguró que la transición del poder con Donald Trump el próximo 20 de enero será tranquila.

Respecto a las críticas que ha hecho Donald Trump al programa de salud Obamacare, el presidente dijo que si alguien hace una reforma en materia de salud mejor que la suya, la apoyará públicamente, pues de lo que se trata es de beneficiar a la gente.

El primer presidente afroamericano en la historia de Estados Unidos, reconoció que que el racismo aún tienen presencia en aquel país, por lo que queda mucho por hacer para erradicar los prejuicios contra las minorías por completo.

Después de mi elección, se habló mucho de un Estados Unidos posracial. Esa visión, aunque bienintencionada, nunca fue realista. Porque la raza sigue siendo una fuerza potente y a menudo divide a nuestra sociedad”, dijo el mandatario.

Obama fue interrumpido en varias ocasiones por el público de Chicago, quienes gritaban “cuatro años más, cuatro más”, en alusión a que Obama continuara en el puesto otro periodo, a lo que el presidente sólo reía y aseguraba que le encantaría, pero no puede hacerlo.

El mandatario agradeció los buenos deseos que la gente le ha manifestado a él y a su esposa Michelle Obama, al tiempo que deseó las mejor de las suertes al pueblo estadounidense, del cual ha sido un orgullo ser su presidente.