Estados Unidos es proveedor de las armas de fuego que se usan en una parte del continente americano para cometer delitos. De 2014 a 2016, en 15 países de Amé- rica del Norte, América Central y el Caribe, 50 mil 133 armas provenientes de Estados Unidos fueron recuperadas como parte de investigaciones criminales, en otras palabras, una vez cada 31 minutos se utilizaron armas de origen estadounidense para cometer crímenes en América.

Este dato forma parte de la información que fue publicada en “Beyond Our Borders”, el más reciente reporte de Center for American Progress, una organización estadounidense que investiga y defiende políticas públicas. En el documento, los investigadores Chelsea Parsons y Eugenio Weigend citan los registros de la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, según su abreviatura en inglés).

50 mil 133

Armas de fuego estadounidenses fueron usadas para cometer delitos en América de 2014 a 2016

El estudio asegura que muchas de las armas estadounidenses relacionadas con crímenes fueron exportadas legalmente y después de cruzar la frontera se usaron en delitos. El problema no es la ilegalidad en la exportación, sino el destino al que pueden llegar las armas debido a las fragilidad de las leyes estadounidenses y un nivel alto de producción.

Las leyes en Estados Unidos son las principales culpables de que el tráfico de armas para uso criminal sea tan sencillo. La ley federal permite que se vendan armas de fuego en transacciones privadas sin verificación de antecedentes, sin ninguna pregunta.

“Esta brecha en la ley permite que las personas a quienes se les prohíbe la posesión de armas evadan fácilmente esa prohibición y compren un número ilimitado de armas de fuego mediante transacciones privadas bajo la mesa”, explican los autores del reporte.

Además, de acuerdo a la ley federal actual, las personas que facilitan el tráfico ilegal a quienes tienen prohibido portar armas, sólo son enjuiciadas por una violación de documentos.

Ante este panorama, los traficantes han desarrollado una serie de métodos para aprovecharse de las leyes estadounidenses. Por ejemplo, de marzo a noviembre de 2016, un grupo de traficantes compró 36 armas de fuego a través de intermediarios en Texas y las sacó del país por la frontera mexicana. En el mismo año, un hombre compró 24 armas en nombre de otras dos personas que las eligieron y proporcionaron efectivo para la compra. Una de esas armas fue recuperada en una escena del crimen en Canadá. Los intermediarios se han vuelto una pieza clave para lograr comprar e importar armas.

Por otra parte, el aumento en la fabricación e importación de armas también es un elemento importante para que Estados Unidos pueda proveer a una parte de América. En los últimos años, la fabricación de armas en el país norteamericano ha aumentado. De 1996 a 2005, el país fabricó un promedio anual de 3 mil 5 millones de armas de fuego, en contraste, produjo un promedio anual de 6 mil 700 millones durante los siguientes 10 años, es decir, casi se duplicó la producción.

A la par del aumento en la fabricación, las importaciones de armas de fuego aumentaron de un promedio anual de 1 mil 300 millones, de 1996 a 2005, a 3 mil 500 millones anuales de 2006 a 2015, casi se triplicó la entrada de armas al país.

En general, durante el período de 2006 a 2015, un total de 67 mil 500 millones de armas fueron fabricadas en Estados Unidos y se importaron al país otros 35 mil 400 millones. Un porcentaje de estos millones de armas de origen estadounidense se convierte en casi la totalidad de las armas utilizadas en crímenes en 15 países americanos, eso sólo contando las que se recuperan en investigaciones.

México

Uno de los países que más ha sufrido las consecuencias del tráfico de armas es México. El reporte menciona que 213 mil armas de fuego llegan de contrabando al territorio mexicano a través de la frontera norte cada año. De 2014 a 2016, más de 33 mil armas estadounidenses fueron recuperadas en investigaciones criminales en México.

Además, las armas que llegan al país tienen un perfil particular. Casi la mitad de estas son largas, que incluyen rifles semiautomáticos de alto calibre, como las variantes AK y AR. Este tipo de fusiles están relacionados con las organizaciones de narcotráfico.

Los países que reciben armas de Estados Unidos están marcados por la violencia, México no es la excepción. El tráfico de estas se ve reflejado en el aumento de homicidios. En 1997, el 15 por ciento de los homicidios en el país se cometieron con arma de fuego, sin embargo, en 2017, ese porcentaje aumentó a 66 por ciento.


Casi la mitad de armas de fuego estadounidenses recuperadas en México son largas, como las variantes AK y AR

El uso de armas durante robos violentos también ha aumentado. En 2005, el 58 por ciento de los robos se cometieron con armas de fuego; en 2017, la cifra aumentó a 68 por ciento. Las calles mexicanas están invadidas por las armas del país vecino.

Canadá

Las armas también se trafican a través de la frontera norte. Según datos de la ATF, de las casi 8 mil 700 armas recuperadas como parte de una investigación criminal en Canadá y enviadas a la agencia, entre 2011 y 2016, el 98.5 por ciento se originó en los Estados Unidos.

98.5%

De armas recuperadas de una investigación de cinco años eran estadounidenses

Aunque Canadá no se encuentra en el mismo contexto de violencia que México, según el estudio, las fuerzas policiales canadienses se han preocupado por el aumento de uso de rifles semiautomáticos y pistolas en delitos relacionados con pandillas.

Centroamérica

Las armas de Estados Unidos también avivan el fuego de la violencia en Centroamérica. Aunque los homicidios han disminuido, el Triángulo Norte de Centroamérica, la región formada por El Salvador, Honduras y Guatemala, aún es una de las zonas más violentas del mundo.

45%

De armas vinculadas a delitos en Honduras eran de Estados Unidos

Según los datos de la ATF, desde 2014 hasta 2016, el 49 por ciento de las armas de fuego recuperadas en El Salvador se compraron originalmente en Estados Unidos. En 2015, mientras las armas estadounidenses eran usadas en crímenes que no se especifican en el estudio, la tasa de homicidios en el país centroamericano fue de 103 por cada 100 mil personas, lo que lo convirtió, en ese entonces, en el lugar con la tasa de homicidios más alta del mundo.

29%

De armas en investigaciones sobre crímenes en Guatemala provenían de Estados Unidos

Caribe

Durante las investigaciones criminales en el Caribe también se recuperaron armas de fuego que provenían de Estados Unidos. De 2014 a 2016, el 97 por ciento de las armas enviadas a la ATF que tenían como antecedente un crimen en las Bahamas se vendieron primero en territorio estadounidense. En 2016, más del 70 por ciento de armas recuperadas bajo las mismas circunstancias en San Cristóbal y Nieves, Haití y Barbados compartían origen.

Estados Unidos es el gran arsenal de aquellos países americanos con más problemas de violencia. Desde México hasta Haití, las leyes de armas ineficaces del vecino del norte perjudican a América mientras Trump no está dispuesto a hablar sobre el tema.