En Nigeria y en México, los grupos violentos “tienen un interés intenso en asegurar la cobertura de prensa, mientras que los gobiernos tratan de suprimirla”, dice un informe del Comité para Proteger a los Periodistas, con sede en Nueva York.

El reporte, dado a conocer ayer, concluye que grupos extremistas y autoridades gubernamentales que restringen las libertades en su combate a esos extremistas han creado “el periodo más mortífero y peligroso para periodistas en la historia reciente”.

El informe del Comité consiste de una colección de ensayos que resaltan las muertes de reporteros en Siria, la censura durante el brote de ébola, el encarcelamiento de periodistas en Egipto y Etiopía e incluso cómo fueron usados periodistas el año pasado en videos de propaganda de extremistas.

Además agrega el caso de México, en donde los cárteles de la droga actúan como medios de prensa y promueven sus acciones en YouTube.

“La cabeza de uno de los periodistas asesinados en el 2011 en la ciudad de Nuevo Laredo (México) fue colocada con auriculares junto a un teclado”, dice un ensayo de Joel Simon y Samantha Libby.

Público en riesgo

“Está en juego no solamente la vida de los periodistas, sino también la capacidad del público de saber lo que está sucediendo a su alrededor”, escribe la corresponsal de CNN Christiane Amanpour en la introducción. 

Amanpour hace notar que más de mil  periodistas en todo el mundo han muerto desde 1992, cuando el Comité comenzó a llevar cuenta. (Fuente: AP)