Unidos en un frente común, empresas y universidades estadounidenses  buscan proteger los derechos de los llamados ‘dreamers‘, tras la amenaza de suspender la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, en inglés).

Es de recordar que el Presidente Donald Trump dio seis meses para terminar con el programa, tiempo en el que el Congreso podrá decidir qué hacer con respecto a las casi 800 mil personas que están matriculadas a DACA.

Según The Hill, el grupo FWD.us, que fue uno de los que presionó al mandatario  para que mantuviera el programa, el desaparecerlo  podría causar grandes problemas para la nación norteamericana, pues se estima que al menos el 72 por ciento de las 25 corporaciones de mayor recaudación de fondos en los Estados Unidos emplean a receptores de DACA.

Algunas de esas compañías han dicho y prometido que estarán al lado de sus empleados inscritos a DACA.

Brad Smith, presidente y director jurídico de Microsoft, se ofreció a pagar los gastos jurídicos de cualquiera de los 39 empleados de la compañía inscritos en el programa si el Gobierno trata de deportarlos.

“Si el Congreso no actúa, nuestra compañía ejercerá sus derechos legales apropiadamente para ayudar a proteger a nuestros empleados. Si el Gobierno intenta deportar a cualquiera de ellos, les proporcionaremos y pagaremos asesoría legal “, anunció Smith.

Universidades unidas

Cada vez más Universidades y colegios han dado mensajes de apoyo a los jóvenes que eran protegidos por DACA.

Una de ellas es la Universidad de California, que tiene 10 campus en el estado,  y que presentó la semana pasada una demanda contra la decisión del Departamento de Justicia de poner fin a DACA, diciendo que se basa en nada más que un “capricho ejecutivo irracional”.

La Universidad de California estima que tiene 4 mil estudiantes indocumentados inscritos en sus universidades, gran parte de ellos inscritos en el programa DACA.